jueves, 21 de marzo de 2019

Kit de inglés 138: it gets my danders up

Hoy, It gets my danders up. Un equivalente a nuestro me pone de los nervios, me pone enfermo o me saca de mis casillas. Literalmente esta forma la podríamos traducir por me pone de punta la caspa del pelo animal.

La pronunciación casera: It guets mái dánders ap. Y la buena aquí (segundos 7-10) en voz británica.

El origen de esta expresión es incierto. Algunos piensan que procede del holandés op donderen y que significa encolerizarse. Otros la consideran una forma cómica derivada de otra expresión similar, mientras que otros contemplan la posibilidad de que el origen no esté en la caspa animal sino en la espuma que resulta al fermentar la levadura.

La primera vez que aparece la expresión completa se recoge en marzo de 1834 en el periódico The Republican Banner con esta frase: 

“there must be a change, Gineral”… but that didn’t go good, and that got the Gineral’s dander up.”

Algo tiene que cambiar, General. Pero no le sentó bien y se encolerizó.

miércoles, 20 de marzo de 2019

¿Y las más caras son?

Hong Kong--Victoria Peak
Las ciudades que este año han resultado agraciadas con la distinción de ser las más caras del planeta son: un primer premio a compartir entre Singapur, Hong Kong y París. Singapur lleva ya cuatro años repitiendo título, mientras que Hong Kong ha subido tres puestos y París uno con respecto al año anterior.

Las ciudades estadounidenses en cabeza también han mejorado lo suyo en el apartado carero. Nueva York y Los Ángeles han logrado colocarse en un respetabilísimo cuarto y quinto puesto respectivamente. Una escalada de seis puestos para la City y cuatro para los angelitos. Y si el dólar no patina, el año que viene entra un santo: San Francisco.

martes, 19 de marzo de 2019

Todos eran mis hijos

Cuando suceden desgracias como las de los accidentes aéreos que estos días son portada, siempre me acuerdo de Todos eran mis hijos, la obra de Arthur Miller. Un drama sobre la responsabilidad individual y social y la voluntad, o la falta de esta, de vivir con la culpabilidad. Desgraciadamente hay cosas que nunca dejan de estar de moda.

lunes, 18 de marzo de 2019

Hijos de Segovia

Muzykal'nye instrumenty i muzykanty. Muzykal'nye instrumenty
Hace años, tal vez sean dieciséis, tuve la suerte de escuchar a un alumno del maestro Segovia. El profesor Eliot Fisk dio su recital en el Real Colegio Complutense en Cambridge. Hace un par de domingos volví a repetir suerte, esta vez en la biblioteca de Quincy con un discípulo suyo, Jérôme Mouffe. 

El doctor y profesor del Conservatorio de Nueva Inglaterra nos ofreció un programa titulado De ida y vuelta. Piezas de creadores europeos, como las de Schumann, reinventadas por la mano de autores latinoamericanos. De ahí La ida y la vuelta. Los grandísimos Agustín Barrios, Heitor Villa-Lobos o Antonio Lauro no faltaron.

Una suerte que el profesor Mouffe se pasara por aquí, en otro día, como no podía ser menos, pasado por nieve. Aquí dejo un video de maestro con discípulo interpretando a Chopin. 

domingo, 17 de marzo de 2019

¿Qué no se hace por hijo?

Virginia Smoot of Columbia Jr. High School tagged out at third by Mabel Harvey of McFarland School during the ball game which was part of the field day of the junior high schools today
En dos semanas, comenzará el MCAS de inglés para los alumnos del décimo curso, nuestro 4º de la ESO. El MCAS (The Massachusetts Comprehensive Assesment system), es un examen estatal que comienza en el tercer curso de primaria y que se arrastra hasta la secundaria y con el que se pretende comparar las notas obtenidas en los distintos centros y distritos. También les tocará  examinarse de matemáticas y ciencias. Como no hay dinero para todo, los exámenes de historia y de ciencias sociales se ha aplazado hasta nueva orden.

Los examencitos tienen sus detractores. “Los contenidos están dirigidos a aprobar el examen”, dicen algunos. “Los resultados no son fiables ya que cada año se pide una nota más alta”, se quejan otros, mientras que otras voces se dejan oír argumentando que estas pruebas no indican si un estudiante domina los conceptos y solo sirven para crear ansiedad en el alumnado. Seguramente todas estas aseveraciones lleven algo de razón, aunque el Instituto Donahue de la Universidad de Massachusetts lo tiene claro.

Los resultados dependen básicamente de factores socioeconómicos. En una palabra. La demografía de los distritos cuenta. No es lo mismo un Brockton, una ciudad bastante deprimida en términos económicos, que un Weston. Y, como era de esperar, los resultados de un año para otro suelen mostrar escasas variaciones. Las zonas más pobres obtienen peores resultados que las más acomodadas.

La última de unos cuantos papás y mamás con recursos para comprar el acceso de sus hijos a universidades de élite, al fin y al cabo los progenitores siempre quieren lo mejor para sus vástagos, me ha refrescado la tesis del Instituto Donahue. Los alumnos que vivan en un ambiente conducente al estudio, sin distracciones a su alrededor, llámese qué voy a comer hoy, o mi hermanito no para de berrear y no puedo pegar ojo o cualquier otro horror seguramente obtendrán una mayor puntuación. Además, estos alumnos en muchas ocasiones también contarán con clases particulares y una preparación diaria que incrementará sus posibilidades de éxito.

Pero la inseguridad y el nerviosismo de estos papás les ha empujado a donar hasta 6, 5 millones de dólares por hijo, para garantizarse así un hueco en las aulas de la universidad deseada. Oportunidad. Nos pasa a todos. Juzgar, cuando los entrenadores deportivos universitarios se están llevando una millonada y a sus jugadores más de una vez se les permite la entrada académica sin saber hacer la "o" con un canuto pero la meten como nadie, se me hace muy difícil.

Y ahora a los tribunales y, el niño, tal vez, con expediente. Por amor de un hijo.

viernes, 15 de marzo de 2019

Kit de inglés 137: to hit the jackpot

[Vice President Thomas R. Marshall drawing draft capsule]

Marchando otra de póquer. Esta vez to hit the jackpot. Literalmente golpear el premio, podríamos traducirlo por llevarse el premio gordo o hacerse con el bote. En una palabra: tener un golpe de suerte. La pronunciación para salir del paso. Tu jit de yákpot. Y la buena en boca de este cachas (segundos 44-46).

La palabra jackpot parece que surgió en la década de 1870 con un juego de póquer llamado Jacks or Better en el que, si el jugador no llevaba un par de jotas o cartas más altas, no se le permitía apostar en la primera ronda. La expresión es bastante reciente. De 1938.


Frase: The Defense Department may have hit the jackpot with its latest budget request.

El Departamento de Defensa puede que vaya a tener un golpe de suerte con su petición presupuestaria más reciente.

miércoles, 13 de marzo de 2019

Es cosa de hombres

[Achilles Perrin of Kentucky Military Institute in uniform]
Y seguimos con las maniobras militares. Parece que el mes que viene entrará una nueva normativa por la que las personas transgénero no podrán servir a la patria. Supongo que habrán querido darle a gusto a Pence y a sus cristianísimos congéneres, aunque los dineros también tendrán algo que ver. Parece que a los administradores en la Casa Grande el tener que tratar la disforia de género les ponen los pelos de punta. Quizás piensen que los dólares no les lleguen.

Pero ni los estudios de The Rand Corporation y The New England Journal of Medicine (La revista de medicina de Nueva Inglaterra) que demuestran que el miedo es infundado han conseguido cambiarles de opinión. El Departamento de Defensa solo tendría que desembolsarse un 1% del presupuesto anual destinado a la salud para el tratamiento de dicha disforia, cantidad que, indiscutiblemente, no tiene color con los kilos de viagra y medicamentos similares que le vienen costando unos 84 milloncetes anuales a dicho Departamento. Y a tener en cuenta. Solo un 10% del personal en activo tiró de viagra y similares. El resto se lo lleva el personal militar jubilado.