domingo, 19 de enero de 2020

Screamin' Jay Hawkins pondría el grito en el cielo

Estoy convencida de que si Screamin' Jay Hawkins viera lo que sale de Ohio, en concreto de su Cleveland, a los que han elegido a los nuevos miembros del The Rock & Roll Hall of Fame les pegaría un grito de cuidado.

A bad outlook for harmony

Este año la Institución ha declarado que, The Notorious B.I.G., un rapero que, desgraciadamente, fue asesinado en 1997, y la portentosa Whitney Houston, que, como todos sabemos, le pegaba más que nada al rock, pertenecen a la santa casa. Su entrada ha dado portazo a otras figuras que, claramente, sí se dedican a esto del rock, como son la magnífica Pat Benatar, Judas Priest o Thin Lizzy también nominadas este año. Boston, con un primer álbum que lleva pegando en las ondas estadounidenses más de cuarenta años, o un Iron Maiden, por ejemplo, se encuentran entre los grupos que se lo merecen y ni siquiera se les permite la ilusión de estar ahí porque nunca han olido la nominación. Aquí dejo la lista con los miembros. Nótese que muchos de ellos, Madonna o Leonard Cohen, por citar algunos, tampoco deberían estar. 

La ceremonia de reconocimiento del honorcito será el 2 de mayo y se podrá ver en la plataforma HBO. Por lo visto, la Casa de los famosos del Rock & Roll, además de no ser capaz de distinguir entre rock y pop, tampoco es que deba andar muy bien de dineros. Steve Miller ya se quejó cuando le permitieron la entrada a tan prestigioso club. Solo dan dos entradas por barba. Una para el agasajado y un acompañante. Si quería ir con hijos y suegra, a pagar. Y claro, tendrán que sentarse con el homenajeado, no va a mandarlos al gallinero. Que se queden a su vera sale al orden de unos 3000 dólares por mentón.

Según Pete Pardo, el haber metido en este panteón a dos estrellas que desaparecieron en circunstancias trágicas, va a enganchar a bastante personal al que no le importará pagar una suculenta cantidad por ver a otras estrellas del cántico rendirles homenaje.

Screamin' Jay Hawkins, maestro del shock rock, tampoco está en el Hall. Y sus gritos bien que lo merecen.

sábado, 18 de enero de 2020

Kit de inglés 177: under wraps

La cantidad de expresiones que pueden salir del mundo del juego y de la hípica. Esta vez nos vamos con los caballos. Cuando el jockey obligaba al corcel a correr menos de lo que el animal podía dar de sí, se decía que lo mantenía under wrapsUnder wraps, que literalmente equivale a bajo envoltorios, debe traducirse por a la chita callando o en secreto. La pronunciación para salir del paso: ander raps. Y la buena en partes.


Col. Wm. Mitchell and groom at horse show, 5/20/25

Parece que es el periódico The Chicago Daily Tribune, el que recoge, por primera vez en 1893, esta expresión. Unos años más tarde, esta forma también saltó a las competiciones de lanchas motoras, el boxeo, el fútbol americano y el béisbol.

Frase: No phones, scripted tweets: How Trump's Afghanistan trip was kept under wraps.

Nada de llamadas. Tweets cifrados: Cómo el viaje de Trump a Afganistán se mantuvo en secreto.

miércoles, 15 de enero de 2020

Una de cerdos de la casa...

Marchando una de cerdos. Los de hoy pertenecen a Oscar Mayer. La empresa líder en el sector salchichas está buscando perriteros calientes, conductores para sus seis salchichamóvil (Wienermobile). Una especie de Batimóvil de 27 pies de longitud, poco más de 8 metros de largo, con el que los afortunados conductores cruzarán parte del territorio americano. A estos siempre se les asigna un estado que no es el suyo para darles, digo yo, la oportunidad de ampliar miras, en lugar de clavar los ojos en un salpicadero manchado con goterones que imitan chorreones de ketchup y mostaza.

Making link sausages with the aid of machines which stuff ten feet per second, Chicago, Ill.

La idea del primer cochecito salió de Carl Mayer en 1936, sobrino del dueño, aunque estuvo fuera de la circulación unas cuantas décadas. En 1986, el monstruo rojo y anaranjado regresó a la carretera, aclamado y reclamado por los chicos de la Generación X.

Doce conductores para seis coches. Van en parejas, lógicamente. El original de 1952 no sale del Museo Henry Ford en Dearborn, en Michigan.  Las luces traseras imitan las de la versión del 69 del Ford Thunderbird. El motor que lleva es de una caravana Chevrolet. Para junio, cuando ya no hay fríos que valgan, está prevista la salida de estos salchicheros. Y unas 1400 paradas destinadas a tocar las puertas y las bocas de muchos nostálgicos. Nota: los conductores pueden invitarle a uno a subir al salchichamóvil.

martes, 14 de enero de 2020

¿Y los más guarretes son?

Los más guarretes no son los estadounidenses. En una de sus entregas sobre el país, Delibes nos decía que El norteamericano es un hombre higiénico, limpio ciento por ciento. Y ahí Delibes dio en el clavo porque, los estadounidenses, son de los que se duchan una vez al día. Y cómo sé esto. Las estadísiticas no engañan. Reino Unido y China los menos pasados por agua, mientras que los colombianos y los brasileños se rocían más. Nótese que los españoles le damos menos uso al agua aunque estamos casi a la par que los estadounidenses.

Esta asiduidad en el lavado de cuerpo y cabello puede hurgarse en un pasado no muy lejano. Fue la industria jabonera, la Association of American Soap and Glycerine Producers (Asociación de productores americanos de jabón y glicerina) la que se encargó de crear el Cleanliness Institute (Instituto de limpieza) en 1927 para dar salida a sus productos. Desde su balcón, voceaban lo beneficioso que era consumir jabón, aunque nos quitara la piel a tiras y nos la dejara como la lija. Lo importante era quedarse como los chorros del oro.

Los objetivos: madres de niños en edad escolar, las cuales veían a sus pequeñuelos retozar en un ambiente microbiano. De hecho, la industria jabonera consiguió que por un tiempo las escuelas expendieran unos tickets de lavado a cada criatura que solo se podían conseguir previo lavado de manos. El billetito permitía la entrada a la cafetería, con lo que, si el colegial se negaba al frotado, no comía.

Pero antes que el miedo a los olores corporales, parece que el pánico al mal aliento ya estaba haciendo estragos. El famoso enjuague Listerine, comenzó su acuosa ruta en 1879, cuando se utilizaba en los quirófanos como desinfectante. En 1914, dos años después de que otro mal comenzara a angustiar a la población femenina, por nosotras básicamente entró el olor, Listerine salió al mercado para quitarnos el mal sabor de boca, aunque, seguramente, alguno que otro perdiera las papilas, quemado con la ráfaga del aliento fresco embotellado.

Solo quedaba por taponar otro olor aberrante. La halitosis sobacal. La comercialización del primer tapa olores surgió de una mujer. Edna Murphey, hija del cirujano que, en 1910, inventó el primer desodorante que nadie quería comprar. El antitranspirante, además de dejar un rodal rosáceo difícil de quitar, también producía picores. Eso sí, duraba tres días puesto. Para convencer a las damas del invento de papá, esta hija de Cincinnati pagó a una agencia de márqueting para que la ayudaran a meter el producto. Le asignaron al genio que llevaba la agencia de su ciudad natal, James Young, un antiguo vendedor de biblias, y ya sabemos por Flannery O'Connor, que el poder de un vendedor de biblias es, simplemente, irresistible.

Young solo tuvo que lanzar unas cuantas coplas para convencer al personal de que su fracaso amoroso se reducía al ignominioso rodal bajo la axila.

A woman’s arm! Poets have sung of it, great artists have painted its beauty. It should be the daintiest, sweetest thing in the world. And yet, unfortunately, it’s isn’t always.

¡El brazo de una mujer! Los poetas lo han cantado. Grandes artistas han loado su belleza. Debería ser el objeto más delicado y adorable del mundo. Desgraciadamente, no siempre lo es. 

Evidentemente el anuncio hizo mella, pues ninguna dama quería pasar por apestosa y olorosa. Tan bien le fue el negocio de Odorono, así se llamaba el desodorante, que, en 1929, lo vendió.

El desodorante para hombres vino más tarde, hacia 1935. Momento idóneo para atacar las inseguridades masculinas durante la época de la Depresión. Había que andarse con ojo en la oficina si no se quería perder el puesto por maloliente y desaliñado. Obviamente, los diseños y los olores del preparado tenían que ser distintos a los que usaban las féminas, ya que era inconcebible llevar el mismo olor. Así que, los diseños para él, no tardaron en materializarse, y en los 40, ya tenemos envases con forma de jarra para decantar güisqui.

Curiosidad: en el 2019, la palomita Dove, para mujer, y Dove Men Plus Care para ellos fueron los jabones más vendidos. 

Y mañana, si el impichamiento nos lo permite, una de cerdos.

Definitivamente El norteamericano es un hombre higiénico, limpio ciento por ciento. 

lunes, 13 de enero de 2020

¿En Norteamérica se trabaja y se paga el trabajo?

Y si hablábamos de la experiencia americana de Galdós, hoy le damos voz a Miguel Delibes, esta vez para conmemorar su natalicio, un mes de octubre de 1920.

A diferencia de Galdós, Delibes sí que tuvo experiencia de primerísima mano en Estados Unidos. Delibes era gran conocedor de la obra en el exilio, siendo la de Ramon J. Sender la que más le interesaba. Ya mencioné que en la Universidad de Nuevo México la escritora Lucia Berlin tuvo la suerte de ser alumna de Sender.

En 1964, supongo que por desavenencias con Fraga y por otras motivaciones personales, Delibes pasa unos tres meses de profesor universitario en la Universidad de Maryland con una beca Fulbright. De esta experiencia surgiría luego USA y yo, un libro de viajes publicado en 1966, crónicas que aparecieron en la revista Destino el año anterior. En el 2003, la Universidad de Nueva York firmó un convenio de colaboración económica con la Junta de Castilla y León y la Universidad de Valladolidad para crear la cátedra Miguel Delibes, dedicada al estudio de la literatura contemporánea.


Delibes afirmaba que su catálogo de Estados Unidos no era más que apreciaciones personales del país. Hoy, me quedo con una de ellas y que cada cual piense lo que mejor le parezca.

"En Norteamérica se trabaja y se paga el trabajo".

domingo, 12 de enero de 2020

¿Qué enviaba Galdós a Estados Unidos?

Acabamos de celebrar el centenario del fallecimiento del Apóstol del progreso, Pérez Galdós. De sobra es conocida su devoción por el mundo británico y sus múltiples escapadas a las Islas en compañía de Pepe, funcionario de la Embajada e inestimable amigo, y de María, esposa de este. Su apego por el mundo estadounidense, sin embargo, no está tan claro, aunque lo que sí ha quedado demostrado, es el impacto que la obra de Galdós tuvo en algunos ciudadanos de este país.

[Benito Pérez Galdós, three-quarter length portrait, seated, facing front, arms resting on stool? holding cigar]

El primer galdosiano en Estados Unidos, el profesor H. Chonon Berkowitz de la Universidad de Wisconsin, en su estudio titulado Gleanings from Galdós' Correspondence (Recopilatorio de la Correspondencia de Galdós), publicado en 1933 y que está disponible en Jstor, previa suscripción, nos habla de este furor que incluso alcanzó a los lectores más menudos. Interés que, según Chonon Berkowitz, fue superior al británico. En el Archivo Epistolar de Galdós, el Doctor encontró la carta de un niño, precisamente de Pittsburgh, pidiéndole al escritor su autógrafo. Para convercerlo de que procediera al envío le juró y perjuró que se había leído de pe a pa unas cuantas veces Doña Perfecta y La de Bringas y que la lectura de estas obras le había producido un gran placer. Galdós, incapaz de resistirse, ya sabemos de su gran corazón que le llevó a la ruina económica y su pasión por los niños, le mandó el autógrafo.

También se lo mandó a una mujer de Cleveland, llamada Mary Calvin. A ella le mandó una fotografía con el autógrafo. En Mineápolis, Minesota, le salió otro admirador, aunque a este no le mandó foto. Quizás el retrato lo reservara para las damas. También un profesor de una universidad cercana a Filadelfia le escribió pidiéndole una lista con sus pensamientos y sentimientos. En 1891 un Club de Boston le ofreció los debidos respetos con una lectura de más que dudosa comprensión para los presentes de El 19 de Marzo y el 2 de Mayo. En un instituto de Kansas City, por cierto ciudad hermanada con Sevilla, el maestro utilizó Marianela como método para aprender español. En Nueva Jersey también tenía seguidores de sus Episodios nacionales y en Nueva York, en 1914, el editor de una revista, American Hebrew, (revista Hebrea-americana) le agradeció la defensa que había hecho  en Gloria del pueblo judío, añadiendo unos cuantos dólares a su nota de agradecimiento.

El caso es que la generosidad del escritor, ya fuera en forma de envíos de ejemplares, fotografías autografiadas o autógrafos sin imagen también desembarcó en tierras estadounidenses.

viernes, 10 de enero de 2020

Kit de inglés 176: make a killing

Y como los dineros siempre es algo que nunca perdemos de vista, hoy, make a killing. Literalmente hacer un asesinato. Su sentido figurado afortunadamente no tiene nada que ver con asesinatos y debe traducirse por ganar mucho dineroganar un pastón, forrarse o hacer el agosto

Esta es la pronunciación osada: méik a quílin. Y la buena con Aimee Mann (segundos 46-48).

Miami Beach casino

El origen de la expresión es bastante claro. De nuevo, nos vamos al mundo del juego y a Tejas. La acción de sacar tajada en el juego, ya fuera con apuestas hípicas, lotería, casinos, incluso jugar en Bolsa, merecía esta forma. Su primer uso se registra en 1888.

Frase: My brother is making a killing selling stuff.
Mi hermano está ganando mucho dinero con la venta de objetos.