domingo, 1 de marzo de 2026

La pasta no engaña

Hace unos meses el periódico The Guardian publicaba un artículo sobre la creciente oleada de clérigos cristianos blancos que buscan ocupar cargos políticos en Estados Unidos. Lo curioso de esta oleada es que no es republicana, si no demócrata. A estos jóvenes clérigos les parece que el presidente los ha traicionado y que su administración solo responde al valor del dinero. Dicho artículo me ha recordado que, hará unos tres años, vi una charla del profesor de Religión Randall Balmer para presentar su libro, Bad Faith: Race and the Rise of the Religious Right. Mala fe: raza y ascenso de la derecha religiosa. El profesor habló de muchas cosas, pero una que recuerdo con especial avaricia fue su afán por descubrirnos cómo se fraguó la idea de usar el aborto como arma arrojadiza para llevarse de calle al votante estadounidense, y, de paso, hacer algo de caja. 

Coincidió el profesor con los creadores de tan fantástica obra en una sala de conferencias de un hotel de Washington. Por lo visto unos cuantos simpatizantes de la derecha religiosa estaban reunidos allí para celebrar los diez años de Ronald Reagan en la presidencia. Balmer no perdió el tiempo y enseguida se puso a hablar con uno de los participantes en dicha celebración, Paul Weyrich, de la Heritage Foundation. En un momento de la conversación, Weyrich le señaló al académico que la "derecha religiosa no se organizó en respuesta a la decisión Roe contra Wade del 22 de enero de 1973". Es más, muchos de sus integrantes incluso estaban a favor de legalizar el aborto. De hecho, en los años 70 del siglo pasado, los teólogos del evangelismo eran incapaces de decidir si el aborto era cuestión moral. Algunos datos: en 1970 la United Methodist Church solicitó la legalización del aborto. En 1971, en la Convención Southern Baptist, también se pide su legalización. Y en las convenciones posteriores de 1974 y 1976 se vuelve a pedir. Pero la mano, la mano del dinero fue la que les hizo cambiar de parecer... Weyrich se sinceró con el profesor: fueron los impuestos. 

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El origen del rechazo al aborto hay que buscarlo ni más ni menos que en la segregación racial en las escuelas. Como era difícil, si no imposible, argumentar que las escuelas privadas segregadas, esto es, escuelas en las que no se admitían estudiantes de color, eran instituciones benéficas, y, por tanto, entidades con derecho a exención fiscal, se recurre al derecho a la libertad religiosa, que, aunque no les da subvenciones estatales, por lo menos las exime de pagar impuestos. 

Pero como quedarse sin la ayuda estatal escocía y comprendieron que la defensa de la segregación en algún momento se les haría causa perdida, se dieron prisa por encontrar otra razón homogeinizadora que les garantizara el voto republicano entre los evangélicos, y, por tanto, asegurara los dineritos. La encontraron en los católicos, apostólicos y romanos, los cuales les entregaron su oposición al aborto. La pasta. La pasta no engaña. 

domingo, 8 de febrero de 2026

Voces del pasado

Damos señales de vida... con humor. Conjuramos para ello a una figura hace tiempo olvidada. Se trata de Petroleum Vesuvius Nasby (Petróleo Vesubio Nasby), personaje satírico creado por el periodista David Ross Locke. Aunque Locke nació en el estado de Nueva York, desarrolló su carrera profesional en Toledo, Ohio, lugar desde el que dirigía el Toledo Blade, (La espada de Toledo), un periódico de su propiedad. Fue durante la Guerra de Secesión cuando su personaje toma impulso: un gandul devoto del güisqui que apenas sabe escribir, y que siempre se muestra sentencioso y portador de la verdad absoluta sin serlo.

Cortesía loc.gov/
Locke, sentado con las manos cruzadas.

A Nasby se le considera el álter ego de Locke, entre otras cosas porque los dos eran demócratas copperhead, literalmente serpiente cabeza de cobre, y es venenosa, término que servía para denominar a todos aquellos demócratas que se oponían a la Guerra de Secesión.

 Por lo visto, el propio Abraham Lincoln disfrutaba enormemente la lectura de sus misivas, recordemos que el presidente era republicano. Su buen amigo Thomas Nast le ilustró unas cuantas cartas. Entre sus conocidos se encontraba otro presidente republicano, Rutheford B. Hayes, nativo de Ohio. También tenía amistad con Twain. Y también debió ser amigo de George Washington Cable, para algunos creador de la novela sureña, pues en una carta a Twain le menciona el alcoholismo (real) de Locke. 


jueves, 27 de noviembre de 2025

Kit de inglés 431: jive turkey

Y esta semana, como era de esperar, marchando una de pavo con jive turkey, literalmente "falso pavo", y que podríamos traducir por persona que no es nada de fiar, hipócrita o engañosa.

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Pronunciación pava: yáif terqui"¨. Y la buena aquí, con la serie televisiva Sanford and Son (Sanford e hijo, 1972).

Esta expresión sale de la cultura afroamericana de los años 70 de la pasada década. El comediante, Richard Pryor, la usaba con bastante frecuencia en sus actuaciones. 

Frase: She accused the politician of being a jive turkey.

Acusó al político de ser un mentiroso.

sábado, 15 de noviembre de 2025

Kit de inglés 430: to chip in

 Hace tiempo vimos unas cuantas expresiones que contenían la palabra chip y hoy volvemos a la carga con chip in, literalmente "astilla en", y que podríamos traducir por poner un fondo comúncontribuir. 

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Normalmente chip in se utiliza en contextos económicos, pero también podemos usar esta forma para hablar de ideas o iniciativas. 

Ahí va un ejemplo: 

They chipped in with their ideas about the climate crisis.

Aportaron sus ideas sobre la crisis climática.

No se conoce el origen de este verbo compuesto. Algunos dicen que sale del campo de la madera, de la carpintería, para ser más exactos. La palabra chip también puede significar fichas de póquer, de ahí que otros vean su origen en el juego. Al participante que se tomaba su tiempo se le exhortaba con un chip in!, algo parecido a ¿Quieres hacer la apuesta de una vez?, para que, finalmente, se animara a mover ficha. Tampoco se conoce la fecha exacta en la que aparece, aunque parece ser que sale a mediados del siglo XIX. Nuestro querido Mark Twain ya la recoge en su Roughing It, Pasando fatigas, de 1872.  

martes, 28 de octubre de 2025

De influencers e influenciables

Acabo de terminar History Matters, la Historia importa, una fantástica colección de ensayos de David McCullough que acaba de salir publicada. Su hija, Dorie McCullough Lawson, tras el fallecimiento de su padre en el 2022, es la que se ha encargado de recopilarlos. El que el pitsburgués dedica a Thomas Eakins, el pintor estadounidense que, por cierto, hizo un maravilloso retrato de Walt Whitman, es, probablemente, mi favorito. No ya porque McCullough sea un prestidigitador que nos embelesa con su capacidad narrativa, sino porque este ensayo es de esos que te dan aliento y te animan a seguir trabajando y luchando. Es un ensayo que reivindica al experto. En una sociedad plagada de influencers e influenciables, McCullough nos recuerda el valor de la sabiduría y del conocimiento ganado a pulso. En una palabra: el valor de la verdad.

Walth Whitman. Fotografía Thomas Eakins
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Eakins no era un hombre cualquiera. En vida apenas tuvo el reconocimiento merecido, aunque ahora se le tenga por el mejor pintor que haya dado Estados Unidos. De los más de doscientos retratos que hizo, solo pudo vender veinte. Pero esa flojera en las ventas no pareció intimidar al maestro, porque él, lo que quería, lo que realmente quería, era pintar para dejar constancia de las voces más importantes de su tiempo, dejar testimonio de las personas que verdaderamente debían ser enmarcadas en la posteridad. Los requisitos de sus pinceles eran elevados: nada de políticos, solo el presidente B. Hayes los mereció. Y tampoco influencers ni gente guapa de la época. A él, únicamente le interesaban aquellos que habían hecho algo útil por la sociedad. Le daba igual el campo que fuese: medicina, artes, música, el caso es que estas personas hubieran alcanzado, a base de esfuerzo, maestría en su campo, y, lo más importante, la sirvieran para provecho de la humanidad.

Me da que McCullogh no quería que dejáramos de pensar en eso que llamamos éxito y fama y, sobre todo, en quién los merece. 

sábado, 27 de septiembre de 2025

Kit de inglés 429: in the red zone

Esta semana una de deportes con red zone. Literalmente "zona roja", y que podríamos traducir por la zona de peligro

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Pronunciación patosa: "red tzóun". Y la buena aquí

Parece que esta forma sale del fútbol americano en 1972, pero es en los 80 cuando coge carrerilla. Fue a un entrenador de los Washington Redskins, Joe Gibbs, al que se le atribuye el origen. Se registra por primera vez de manera escrita en una pieza de su factura. El Washington Post la publicó en 1982. Sin embargo, algunos rechazan su autoría y se la otorgan a Dave Plati, director deportivo de la Universidad de Colorado de 1984 a 2023). Sobre el terreno de juego, la expresión se usa para definir las últimas veinte yardas hacia la zona final de la defensa.

En la vida diaria, esta forma también se usa para definir situaciones que entrañen peligro o cierta urgencia. No es difícil encontrarla en contextos financieros, médicos o psicológicos.  

Frase: My levels of stress are in the red zone.

 Tengo el estrés por las nubes.

lunes, 22 de septiembre de 2025

¿John Hays Hammond Jr. tiene un...?


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Y esta semana una de inventores con John Hays Hammond Jr. Considerado el padre del radiocontrol y del misil dirigido, a los doce años se hizo amigo de Edison. Su padre, lógicamente John Hays Hammond, lo llevó en una visita guiada a que viera su laboratorio en West Orange, Nueva Jersey. La criatura mostraba un interés tan grande por lo que veía y tantas preguntas hacía, que el mismísimo Edison decidió hacer de guía personal del dúo Hammond. 

John Hays Hammond Jr. también fue buen amigo de Tesla, al menos durante un tiempo, antes de que Tesla lo acusara de robarle sus inventos y de vender sus patentes. Se dice que, en 1912, momento en el que Tesla padecía estrecheces económicas, John Hays Hammond Jr. lo alojó en su castillo, aunque existen muchas dudas sobre esta estancia. De lo que no hay duda es de que John Hays Hammond Jr. tenía un castillo a su nombre que aún hoy podemos visitar. Está cerca de un lugar llamado Norman's Woe, en Gloucester, Massachusetts, un lugar proclive a las tormentas y en el que han naufragado muchas embarcaciones. Aunque el castillo data de 1926, por dentro y por fuera imita principalmente tres estilos arquitectónicos europeos: el románico, el gótico y el renacentista. También cuenta con una magnífica colección de objetos de estos periodos, así como con un órgano litúrgico de 8200 tubos, que, hasta la fecha, es el más grande que se haya construído para un domicilio particular.