jueves, 4 de junio de 2020

Kit de inglés 196: Back to the drawing board.

digital file from original
La tormenta que se avecina de Kirby Rollin.
Si en el Kit de la semana pasada traímos las prioridades, esta semana nos vamos a la mesa de diseño a buscar alternativas con la expresión back to the drawing board. Literalmente "de vuelta al tablero de dibujo" y que podríamos traducir por buscar otra alternativa cuando la que se ha puesto en marcha no ha funcionado, volver al punto de partida o empezar de nuevo.  

La pronunciación para salir del paso: bak tu de dróin boooord. Y la buena aquí.

Esta forma es bastante reciente y se remonta a la Segunda Guerra Mundial. De hecho, esta expresión tiene fecha. Y es el 1 de marzo de 1941. Apareció a pie de página de una viñeta de Peter Arno, el mejor humorista gráfico de la revista New Yorker.

En la viñeta se ve a un ingeniero y a varios militares que van corriendo hacia un avión que se acaba de estrellar. El ingeniero, bien pertrechado con sus planos bajo el brazo, dice: "Bueno, supongo que es hora de volver a empezar". La frase en inglés: "Well, back to the old drawing board".

miércoles, 3 de junio de 2020

La gran Gilda Radner.

Sweethearts, roses, moonlig[ht]
Hace ya tiempo que quiero escribir unas líneas sobre esa gran cómica que fue Gilda Radner, pero he seguido haciéndole el feo y hoy, por fin, me decido.

Radner, a pesar de la temible enfermedad que nos la arrancara a los 42 años, era la celebración pura de la vida. En la década de los 70, fue una de las pocas mujeres comediantes que lograron hacerse un hueco en el programa SNL (Saturday Night Live). Con su gran amigo John Belushi, el de Granujas a todo ritmo, y Bill Murray, el de la marmota, compartió programa.

Con los personajes de Roseanne Roseannadanna y Baba Wawa, una parodia de Barbara Walters, famosa periodista estadounidense, quizás consiguiera sus momentos más memorables. Radner, que era de la opinión de que el éxito y la fama estaban reñidos con ser buen comediante, nunca quedó eclipsada por la fama del esposo, el también comediante Gene Wilder.

En 1989, meses antes de su fallecimiento, salió a la luz It's Always Something (Siempre hay algo), un libro que recoge su vida, incluidos los años que tuvo que convivir con la enfermedad. En el 2018, Lisa D’Apolito sacó un magnífico documental titulado Love, Gilda, (Con Amor, Gilda) con grabaciones y documentos inéditos de la artista. 

En el video la dejo haciendo de Roseannadanna, una periodista especializada en salud. La periodista,  acaba de dejar de fumar, nos habla de los síntomas de abstinencia que está experimentando.

martes, 2 de junio de 2020

¿Quién es el Tío Remus?

Hace unos días escuchaba una de mis canciones favoritas de Frank Zappa, Uncle Remus. El video incluido es un homenaje musical que Dweezil Zappa hizo a su padre. El sensacional George Duke, voz y teclado.

Uncle Remus, aunque nombre ficticio, se piensa que está basado en un personaje de carne y hueso, Uncle George Terrell, un esclavo de la plantación de Joseph Addison Turner. Turner, también propietario del periódico The Countryman, (El Paisano), puso de aprendiz en su imprenta al joven Joel Chandler Harris, a cambio de comida, techo y ropa. El jovencito, siempre con la espina clavada de ser hijo ilegítimo, pronto se hizo amigo de los mas desfavorecidos, los esclavos que trabajaban las tierras de Turner. En los escasos momentos de ocio que unos y otros pudieran tener, no es difícil imaginarse al muchacho pidiéndoles con admiración que le contaran historias de sus ancestros.

Cuatro años estuvo con el propietario, hasta 1866. Después pasó a formar parte de otro periódico, también en Atlanta. El Atlanta Constitution, pero sus oídos nunca olvidaron las narraciones del Tío George Terrel, ni las del Viejo Harbert o las de la Tía Crissy. Así, en 1880, sale su primera colección con la saga del Tío Remus, un narrador afroamericano que contará las aventuras de distintos animales. Hermano Conejo,  hermano Zorro, hermano Lobo o hermana Tortuga visitan con asiduidad sus páginas.

Harris, consciente de que se estaba adentrando en terrenos farragosos al intentar capturar, entre otras cosas, el dialecto de estos esclavos, dijo que su labor recopilatoria era una especie de homenaje a la tradición afroamericana, a la que, sin duda, veía amenazada. La polaridad se extendió como la pólvora. Las escritoras Alice Walker, Toni Morrison y el criticón de Mencken, que lo eleva a la categoría de poco más que amanuense, se encuentran entre los detractores.


Del otro bando, figuras como Mark Twain, y si es palabra de Mark Twain parece difícil refutarla, llegaron a considerarlo "el único maestro que este país ha dado" en lo que se refiere a la captura del dialecto afroamericano. Rudyard Kipling escribió a Harris para hacerle saber que los estudiantes ingleses devoraban sus historias en las aulas. Y James Joyce, aunque no le mandó niguna carta, en Finnegans Wake le hace un guiño con su "Romunculus Remus".

Independientemente del efecto Harris, hay que agradecerle esa labor recopilataria, aunque solo sea para disfrutar del Uncle Remus de Zappa y Duke. Aquí, una tesis doctoral en español sobre lo fabuloso de Harris.

domingo, 31 de mayo de 2020

¿Dónde se está mejor que en la Tierra?

Aprovechando que hoy hacía buen día en Pittsburgh, mi esposo y yo decidimos ir a pasear al Three Rivers Park, un lugar de bastante belleza al que besan tres ríos: el Allegheny, el Monongahela y el Ohio. Durante la remontada por una de las orillas del parque, nos extrañó el persistente planeo de un helicóptero, y pensamos que, su presencia, tal vez se debiera a algún accidente de tráfico. Bajo el puente que hay que cruzar para adentrarse en el centro de la ciudad, encontramos un coche patrulla con el motor al ralentí y al policía dentro, con los ojos bien abiertos. Nada de donuts ni café en las manos. Seguimos caminando y observamos una actividad impropia de fin de semana. Trabajadores de la construcción, taladrando, en mitad de la calle, planchas de madera. Y más patrullas y motoristas en la calle, esta vez con esa luz azul, inflamada, abriéndose paso. Una vez taladradas las planchas, entre varios las acoplaban contra los escaparates, preparación característica para la embestida de un huracán.

Un jovencito que debió vernos el pasmo en la cara se nos acercó. Ustedes no son de aquí, ¿verdad? No queríamos dar explicaciones, pero nos dijo que esa noche ni nos acercáramos por Market Square. Por lo visto, la acción comenzó ayer. Y hoy, a la violencia, también se la espera. El toque de queda tiene horario: de 8:30 de la tarde a 6 de la mañana, el refugio de la oscuridad.

Aquí dejo unas fotos tomadas esta tarde: la Sinfónica, tapiada.


Y el Starbucks, tapiándose.


Desde luego, Elon Musk lo tiene claro: a veces, donde mejor se está, es en órbita.         

viernes, 29 de mayo de 2020

Kit de inglés 195: Tall order.

Esta semana nos vamos con la combinación de tall (alto) y order (petición, pedido)El resultado de este feliz encuentro tiene varias traducciones: muy difícil, complicado, prioridad o de suma importancia.

Cortesía de USDA ARS.

La pronunciación para salir del paso: tol order. Consejo: las erres americanas hay que hacerlas como si fuéramos un perro que gruñe. Y aquí la buena con pronunciación inglesa.    

Según el Oxford English Dictionary, parece que esta forma surge a finales del siglo XIX, en 1893, en la voz de Franklin Adams.

Nota: probablemente no fuera el columnista Franklin P. Adams el que sacara el término, ya que, si nos atenemos a la cita que da el Diccionario, esta expresión es de 1893, y Adams nació en 1881.


Frase: Keeping Up With Brain Science Is a Tall Order for Many Teachers.

Estar al día en las ciencias que estudian el cerebro es una prioridad para muchos profesores.  

miércoles, 27 de mayo de 2020

¿Y la némesis de Vidal era?

Y ya que el lunes nos entreteníamos con las agudezas del niño pijo agitador, Gore Vidal,  hoy le calzamos su némesis, el niño pijo biempensante William Frank Buckley Jr. Católico y extremadamente instruido, sabía perfectamente el español y el francés, disfrutaba por igual navegando un velero que tocando el clavecín. En 1955 funda la revista The National Review, con la que logrará, entre otras cosas, unificar a libertarios, republicanos y anticomunistas. Ronald Reagan fue uno de sus más fieles lectores. 

Ninguna de las némesis que tuvo Vidal, casi siempre personajes con un ego a su altura, quizás Norman Mailer fuera la más destacada aunque también tuvo encontronazos con Truman Capote o con el mismísimo Bobby Kennedy, al que no podía ver por intereses políticos, ya que Vidal, al igual que Buckley Jr., metió la cabeza en el foro político y los dos salieron escaldados, pudo compararse en fuerza y esplendor a la figura de Buckley Jr. 

Se conocieron en 1962, pero no fue hasta 1968 cuando su tempestuoso matrimonio se consumó ante las cámaras. La ocasión les vino cuando la cadena ABC, con la audiencia por los suelos, contrata a la pareja para hacer de comentaristas políticos para seguir las convenciones en las que se nomina al candidato presidencial de cada partido. Diez debates y nada mal pagados, 10000 dólares la pieza para cada uno, gran desembolso para ABC pero, no cabe duda, dinero muy bien invertido. El público estaba encandilado con los dardos envenenados que se enviaban sus vitriólicas lenguas. El elitista Buckley, que no podía soportar la depravación moral del ateo Vidal, se lo hacía saber con un lenguaje rimbombante y sentencioso que la prosa augusta no hubiera desdeñado. Myra Breckinridge, novela de Vidal que salió ese mismo año, le resultaba particularmente insidiosa.

Vidal, por su parte, se complacía despertando la animosidad del adversario con calificativos más europeos, llamándolo, entre otras flores, la María Antonieta de la derecha. Fue en el noveno debate cuando Vidal, al salir de una confrontación verbal con Buckley que a punto estuvo de terminar en agresión física, (el acaloramiento se produjo por las divergencias suscitadas por el modo en el que la policía había actuado contra unos manifestantes que ondearon la bandera del Viet Cong en Chicago), finalmente lo aceptó: más que pensador, era actor.  Y lo mismo sucedía con Buckley. De hecho así se lo hizo saber al acabar el programa. Les hemos dado lo que querían.

FCC Commissioners inspect latest in television. Washington, D.C., Dec. 1. The first public demonstration of the new lightweight television equipment was given today before members of the Federal Communications Commission. The new equipment is portable and can be carried in a taxicab as compared to the huge cumbersome truck which has been used until now. The FCC is now considering new renovations for commercial television. Left to right: Commissioners Frederick I. Thompson, T.A.M. Craven, Chairman James L. Fly, Commissioners Thad H. Brown, and Norman S. Case

A Buckley, la aceptación de este descubrimiento le sentó a cuerno quemado, que, sin lugar a dudas, prefería mantener su reputación de luminaria intelectual antes que la de matón, (a Vidal lo llamó ante las cámaras homosexual y lo amenazó con darle un puñetazo que le dejaría la cara plastificada, para gloria de Vidal que había logrado sacarlo de sus casillas), y, aunque Buckley intentara después disculparse por su comportamiento, nunca pudo quitarse de encima la espina. En cambio, a Vidal, el reconocimiento de su vena dramática no le sentó mal, porque, en la vejez, aunque siempre que podía omitía el nombre de Buckley, admitió echarlo de menos. 

Para los interesados, el documental Best of Enemies, (El mejor de los enemigos, 2015), de los directores Morgan Neville y Robert Gordon nos da una buena idea de su fogosa relación. Y para los más guasones, aquí, dos genios de la comedia, Robin Williams y Eddie Murphy, en Saturday Night Life. Williams haciendo de Buckley, y Murphy de invitado en su programa Firing Line.

martes, 26 de mayo de 2020

Con la salud sí se juega.

Esto del capitalismo es una maravilla, ya que, en tiempos de carestía, te permite hacer el agosto. Si no que se lo digan (preguntar no porque no iban a responder) a los proveedores de material hospitalario con contrato de exclusividad en algunos centros. Claro que, en época de pandemia, pueden surgir ciertos problemitas para el hospital y sus trabajadores. Uno de ellos es que el precio de las partidas cueste un riñón, pero más importante aun es que el distribuidor se haya quedado sin existencias y que el centro tenga que esperar a que reponga batas, guantes, mascarillas...

Mientras espera a recibir el material y, para curarse en salud, el hospital afectado siempre puede hacer firmar al personal un papelito eximiéndolo de cualquier responsabilidad y listos. Por ejemplo, si un doctor contrajera el COVID-19 por no llevar mascarilla, la culpa sería suya y nada más que suya. Supongo que traerse mascarillas de casa y un equipo completo a cambiar con cada paciente no hay bolsillo que lo aguante, de ahí que, a veces, más de uno se haya visto obligado a reciclarlo. 

Cortesía de USDA ARS.

Unos cuantos corazones han notado esa carestía y, para aliviar la carga, han enviado sus donaciones de material. Sin embargo, algunos hospitales, más escrupulosos con sus obligaciones contractuales que con otras, sacrificables, han preferido decir no al donativo, no sea que, cuando las aguas vuelvan a su cauce, el proveedor les meta un puro de cuidado.

En época de necesidad sanitaria como la que estamos viviendo, sí se juega con la salud.