domingo, 22 de abril de 2018

El gongazo

Y como sabemos que el mundo estás loco, loco, loco, abrimos la semana con un concurso de televisión. De los 70. The Gong Show. Un espectáculo absurdo por el que se paseaban los peores talentos que ha podido acoger esta tierra y a los que se les despedía con un gongazo para que dejaran de dar la murga. Aunque a veces, entre col y col, una flor. Así pasó con el extraordinario Michael Winslow, el hombre de los 10000 ruiditos y al que todos recordaremos por su actuación en Loca Academia de PolicíaContaba el show con un jurado itinerante. Por él pasaron personajes como Klinger de la serie M*A*S*H , David Letterman o Jaye P. Morgan, artista que alcanzó la fama con sus discos en los 50 y los 60. En 2002, bajo la dirección de George Clooney, Morgan participó en Confesiones de una mente peligrosa, una película basada en la vida de Chuck Barris, presentador y creador del concurso, que, según él, además de dar la cara en televisión, en sus horas muertas, también trabajaba como asesino a sueldo para la CIA. 

Aquí dejo a Barris presentando a Michael Winslow y haciéndole entrega de trofeo, un gong dorado, y de un cheque por valor de 516,32 dólares, el salario mínimo marcado por el sindicato de actores que podía llevarse uno al día.

jueves, 19 de abril de 2018

kit de inglés 89: Got my mojo working

Esta semana una de vudú: Got my mojo working, que podríamos traducir por hacer que mi magia funcione. La pronunciación que nos saca de un apuro Got mái móuyo guérquin. Y aquí la correcta en la voz de McKinnley Morganfield, más conocido por Muddy Waters, y que fue el que popularizara la expresión con su Got my mojo working en 1957, aunque Newbell Niles Puckett, profesor de Sociología en Cleveland, fue el que la sacó a la luz en 1926 en su libro Folk Beliefs of the Southern Negro (Creencias Populares de los Negros del Sur).

La palabra mojo es muy utilizada entre los miembros de la comunidad afroamericana de Misisipi. Se desconoce su origen, pero se piensa que surgió con la esclavitud. 

miércoles, 18 de abril de 2018

Ellos tampoco se libran...

Y ya que hablábamos ayer de atracones televisivos en los humanos, hoy nos acercamos al mundo de nuestros animales de compañía, en especial al de los perros y gatos que supuestamente comparten los gustos televisivos del dueñ@. Según un estudio de Netflix sacado este mes, un 71% de la población estadounidense prefiere quedarse en casa dándose el atracón con su compañero de cuatro patas. Y parece que ellos también tienen sus gustos, ¿adicciones tal vez? Stranger Things y Fuller House son sus perdiciones.

Al am@ le preocupa tanto el bienestar ¿y la adicción? de su criatura, que estudia sus reacciones, y si intuye que una serie no termina de convencer a su compi, cambia de canal y a por otra. Con unos cuantos huesos caramelizados o super ahumados, el amigo homínido, (un 17% en concreto), ha logrado sobornarlo para que aguantara un poco más en el sofá para treinta. El empacho televisivo, ¿cómo les dejará la dopamina y la serotonina

Qué nos empacha

Confirmado: un constante atracón de Netflix no es bueno para la salud. A parte de que se quede el culo cuadrado y podamos perder horas de sueño, la amenaza del Alzheimer y de la diabetes engorda. Según un estudio de Medicine & Science in Sports & Exercise que se realizó en 8900 personas, por cada hora que añadimos de tele, las posibilidades de acabar con una condición inflamatoria aumentan un 12%. Y la salud mental tampoco se va de rositas. Otro estudio realizado con 2000 adultos revela que los deja emocionalmente secos, se sienten más solos, deprimidos y con ansiedad. Los de edades comprendidas entre los 18 y los 24 años resultaron ser los más afectados, mientras que los mayores de 55 parecen ser más resistentes. 


La pasión por las series televisivas que ofrece este servicio es tal, que otro estudio, esta vez realizado con 37056 respuestas de distintos países, entre ellos España, revela que un 67% de estos usuarios no tienen ningún problema en darse el atracón en zonas públicas, y sí, el váter también cuenta. Como pasa con los fumadores pasivos, la Netflixoadicción de los que se encuentran en la onda expansiva del usuario se exacerba. En el trabajo, la adicción amaina un poco, ya que solo un 37% de los encuestados admite la gargantuada. Aspirar a la vida de los otros y hundirla en el sofá, control remoto en mano con cuidado de que no nos lo quiten, aunque estemos a solas o como mucho con nuestro perro, parece que nos está dejando peor de lo que estamos.     

lunes, 16 de abril de 2018

Y los ganadores son...

Entre los vientos y las aguas persistentes de hoy, unos 2300 competidores del Maratón de Boston han tenido que ser atendidos, muchos de ellos con hipotermia. Y ya que hablamos de números aquí van unos cuantos. Más de 7100 corredores, participantes de 98 países, 9500 voluntarios, 1900 miembros del personal médico, 3500 miembros de seguridad, casi 6000 personas encargadas de que hacer que se cumplan las leyes, 5000 bolsas de hielo, 1500 mantas, 2000 tiritas, 500 tubos de vaselina, 3300 libras de pasta, casi 2800 litros de salsa de tomate, 100 libras de pimienta negra en grano, 17000 tazas de café, 35000 galones de agua de la marca Poland Spring, 28200 plátanos y suma y sigue.

Los ganadores.

En la modalidad femenina en silla de ruedas, Tatyana McFadden, estadounidense, con un tiempo de 2:04:39.
En la modalidad masculina en silla de ruedas, Marcel Hug, suizo, con un tiempo de 1:46:26
En la modalidad femenina élite, Desiree Linden, estadounidense, con un tiempo de 2:39:54
En la modalidad masculina élite, Yuki Kawauchi, japonés, con un tiempo de 2:15:58

domingo, 15 de abril de 2018

¿Por qué conformarse con un 50% cuando se puede aspirar a ...?

Spearing salmon
Pues si nos creíamos que esto de pelearles las tierras y las viandas a los nativos americanos solo era cosa de película, el estado de Washington contra los Estados Unidos de América y 21 tribus el 18 de abril en el Tribunal Supremo. El motivo. El cambio de la red de alcantarillado que hará que el esfuerzo de cientos de salmones por volver a casa, ya de por sí penoso, con las alcantarillas se haga practicamente insalvable.

Isaac Stevens, el primer gobernador de Washington, aunque oriundo de Massachusetts, se preocupó por salvaguardar los tratados con las tribus indias, asegurando así que estas pudieran pescar el salmón. A finales del siglo XIX, con la llegada de la industria conservera y los primeros pioneros, la desazón del hombre blanco con estos tratados se agrava. Al empezar el siglo XX, a los tribunales. Las tribus ganaron, pero el ansia del estado no se extinguió. La década de los 70 del siglo que hace unos años dejamos atrás fue especialmente señalada para las tribus, que consiguieron, apesar de las mañas del estado, que se les diera la mitad de la producción. Pero como es bien conocido el que si no me lo llevo yo, tú tampoco, ¿por qué conformarse con un 50% cuando se puede aspirar a.... nada?

Levantar carreteras que impidan el remonte del salmón mediante un sistema de alcantarillado que colea desde el 2001 parece estar dando sus frutos. Supongo que, dentro de poco, el estado de Washington se las ingeniará para poner el sello del esto es mío en el lomo de los pocos salmones que queden estancados en zona de alcantarillado y vender a toda prisa, seguramente a los mismos miembros de estas tribus, unos cuantos permisos más de pesca.

sábado, 14 de abril de 2018

kit de inglés 88: boondoggle

La palabra de la semana: boondoggle. La pronunciación de andar por casa sería algo parecido a búndagel y la buena aquí

Fue acuñada por Robert H. Link, un jefe de grupo de los Boy Scouts nacido en Rochester, Nueva York. La palabra se registra por vez primera en 1929 cuando aparece en el World Scout Jamboree, (el Jamboree Scout Mundial), un campamento de scouts a nivel mundial que en 1929 se celebró en el Reino Unido. 

La palabra surge del cordón trenzado hecho de cuero que llevaban al cuello los scouts y que se usaba para colgar el cuchillo o el silbato. Fue precisamente en este encuentro internacional en el que se ofreció por primera vez este cordón al fundador de la Organización, Lord Baden-Powell, Príncipe de Gales. 

En su sentido figurativo aparece en 1935 con un artículo del New York Times, en el que se criticaba que se hubieran invertido en un programa para trabajadores del New Deal más de 3 millones de dólares para recibir una formación en cursillos de artesanía. De ahí que boondoggle adoptara una nueva acepción. Despilfarro, derroche o estafa. También se puede usar para referirse a proyectos subvencionados que no van a redundar en ningún beneficio para la comunidad pero que se adjudican para devolver algún favor político. También se utiliza para hablar de viajes a lugares paradisíacos disfrazados de viajes de negocios. Aunque boondoggle se utilice para definir frivolidades la verdad es que parece una palabra la mar de útil.

Frase.

President Trump's $25 billion border wall boondoggle
El despilfarro de 25 millones de millones del presidente Trump para levantar el muro.