lunes, 30 de octubre de 2017

Deja que se caigan

La que sigue parece también una de Halloween. En versión más moderna. Al video le acompaña Let the bodies hit the floor (Deja que los cuerpos se golpeen contra el suelo). Una canción del grupo de rock Drowning Pool que un creativo usuario ha puesto como banda sonora a una operación masiva para despertar a base de tumbazos a los correligionarios. Aquí no se mira la edad, ni si el ardiente hipnotizado sufre de artritis y del batacazo no se recuperará en los días que le quedan por vivir. Aquí lo que importa es que, cuando Benny Hinn, no hay que confundirlo con Benny Hill, el comediante, les arree un golpe en la sien o les dé una ventolera a lo John Travolta con la chaqueta se caigan todo lo anchos que son.

Hinn es israelí pero hace años que vive en Estados Unidos. Los teleevangelistas siempre cuentan con un rinconcito especial en la Tierra donde todo es Posible. Y si les acompañan efectos especiales, éxito asegurado. Las intenciones de Hinn, lógicamente, se sienten en la cara y en otras partes del cuerpo. Y supongo que en ciertas partes de la vestimenta, como el bolsillo. Lo que no tengo tan claro es de dónde les sale a los fieles ese ardor por las cruzadas milagrosas que dicen sanan al enfermo. ¿El poder de la sugestión? Desesperación ¿tal vez? ¿Quizás el gustazo de verse frente a la cámara? ¿Serán trabajadores a sueldo? ¿O a lo mejor no sienten nada y es el temor a quedar en evidencia, de ahí, el efecto dominó, si uno cae nos tiramos todos?
Una cosa está clara: Hinn no va a impedir que los cuerpos dejen de besar el suelo.

domingo, 29 de octubre de 2017

Los Corwins en su casa

Salem por Halloween es la ciudad ideal para celebrar los fundamentalismos, la histeria colectiva y el nos la han metido pero bien. No creo que siga albergando la locura que una vez le dio fama, pero no cabe duda de que una de sus fuentes de ingreso son los desgraciadamente famosos Juicios de Salem que tuvieron lugar allá por 1692 y en los que se acusaron a varios vecinos de practicar brujería. Como resultado, veinte personas no volvieron a ver la luz. Eso sí, las descabezadas cabezas promotoras de la cacería, cuatro años más tarde se retractaron por escrito del horror, pero claro, las víctimas no pudieron escuchar el mea culpa. Particularmente memorable es la figura de George Corwin, el Estrangulador, el sheriff del condado en el que se encuentra la ciudad, y al que se le reconoce el mérito de haber firmado la horca para diecinueve personas y haber torturado a otras cuantas. Las propiedades que dejaban estos desgraciados, a la buchaca del Corwin. Recordemos que, por aquel entonces, a las mujeres apenas se nos oía, mucho menos con una acusación de tamaña envergadura. A Corwin no le dio tiempo a retractarse porque en 1696 a los treinta le arreó un ataque al corazón. Quizás la rabia y la pena de no haber podido ventilarse a más, la consecuente pérdida de poder adquisitivo y el lento pero progresivo despertar de la gente tuvieran algo que ver.


Y un poco de justicia poética: uno de los acusados que se libró de la muerte, Phillip English, era uno de los ricos más ricos de la ciudad: un anglicano casado con aristócrata al que le gustaba la ostentación. Pero sobre todo, tenía amigos. Y muchos. Aunque Corwin los llevó a su esposa y a él a prisión, lograron salvar la vida gracias a uno de ellos. En 1693 la histeria amainó y volvieron a Salem. English, después de muchos intentos, solo consiguió que le devolvieran lo que le habían quitado haciéndose con el cuerpo del fallecido que ya iba camino al cementerio. Días más tarde, la familia accedió al trueque. Cuerpo por plata y joyas. Corwin no sabía que, después de muerto, dejaría a la familia un poco más pobre.

La familia del fallecido, digo yo que para evitar los olores y que se descuartizara el cuerpo, algunos ya iban despabilándose del embrujo, lo enterraron en el sótano de la casa en la que precisamente torturaba a sus víctimas, la Casa de Joshua Ward, aunque con el tiempo se le sacó de allí para evitar otro posible ataque. Ahora es punto de encuentro para actividades paranormales y vende como rosquillas.     
 
Arthur Miller, el dramaturgo neoyorquino al que muchos recuerdan por haber cohabitado con la rubia de la Marilyn, además de tener esa suerte, también sabía actualizar la historia. Un refugio, dentro y fuera de las aulas, resguardado de la malasombra de zombies y vampiros, es su obra The Crucible, El Crisol. Y si apetece una pieza más corta y menos conocida, The Lottery, La Lotería, un relato que la magnífica Shirley Jackson publicara en 1948, cinco años antes de que Miller sacara El Crisol.   

Con un poco de suerte los Corwins se quedan en casa. En la suya, me explico. 

jueves, 26 de octubre de 2017

Kit de inglés 64: To stop dead in someone's tracks

La expresión de la semana tiene que ver con trenes. To stop dead in someone´s tracks, nuestro parar en seco. Marchando una de pronunciación irreverente. Tu ssstop ded in sámguans traks. Recordemos que la s de stop debe pronunciarse sin ayuda de una e. Y aquí la certificada, en partes.

Parece ser que la expresión comenzó a utilizarse en los estados del sur, probablemente entre los años 1890 y 1920, cuando los trenes iban a todo vapor. En el momento en el que dejaba de alimentarse la máquina, ya se sabía lo que pasaba. Que el tren se paraba en seco pillando al personal desprevenido.

martes, 24 de octubre de 2017

De ejecución automática


Confirmación de lo que se esperaba: que si existe una normativa para controlar el despacho de armas de andar por casa, las de cañón corto, se entiende, los homicidios disminuyen. También se ha confirmado que los homicidios suben cuando las leyes se lo toman con relajación.

Massachusetts es el estado donde se da el menor número de fallecimientos en Estados Unidos causados por la tenencia de este tipo de armas, seguido de Hawái, Nueva York y Rhode Island, todos estados demócratas. En lo que se refiere al derecho a portar un arma oculta, en doce estados no se requiere ningún tipo de permiso. En nueve, el estado tiene derecho a decidir si emite o no el permiso pertinente que permita llevar un arma oculta, mientras que en los veintinueve restantes, si el solicitante cumple los requisitos, se le da sin objeción. El profesor universitario Michael Siegel y su equipo se han encargado de la estadística que concluye que los estados en los que se expide el arma sin objeción, los homicidios con arma de mano tienen un índice superior. Sorprendentemente, la diferencia en los homicidios producidos con armas de cañón largo no era significativa.

Los republicanos ya se han echado a darle mordiscos a la estadística argumentando que los datos están maquillados con factores tales como los aspectos demográficos o que no se distingue si el personal vive en zona rural o urbana. Puede que tiren de maquillaje, pero los resultados no podían estar más demacrados. Aquí la estadística.

lunes, 23 de octubre de 2017

Premio a la maría

Hace unas semanas que salimos del festival de la marihuana en Boston, cuando nos metemos en la primera Copa Cannabis de Nueva Inglaterra organizada por la revista High Times, especializada en cannabis. Por supuesto, como siempre, una entradita del ala, en este caso 100 dólares, que da derecho a probar las hierbas de los competidores. Eso sí, hay premio. Y para recogerlo hay que irse hasta Rhode Island, el estado en el que tiene lugar la competición.

El estado de Massachusetts fue el primero en permitirla a este lado de la costa, es legal desde el 2016, y ahora los futuros vendedores calientan motores para cuando abran las puertas en julio de 2018. Eso sí, las existencias se van a acabar, y pronto, así que no cabe duda de que estamos ante un gran negocio. También la representación burocrática verá cómo se hinchan sus arcas, empezando por los cinco miembros de la Comisión encargada de controlar a la maría, que cobrarán una cifra que, sin los efectos del humo, también los llevará hasta las nubes con sus más de 160000 dólares al año. Los asistirán un consejo de veintidós voluntarios, mientras que otros trece, también voluntarios, se encargarán de los que conducen bajo los efectos de la plantita. Si la cosa va bien, subidón de impuestos, no cabe duda, que esperemos sea lucido y revierta en los contribuyentes. 

A los propietarios de los establecimientos del estado en el que me encuentro, no sé a cuánto les saldrá comprar la licencia, pero se prevé que entre abogados, grupos de presión política y consejeros, el negocio rinda más de mil millones de dólares. Como pasa con el alcohol, la licencia no será barata, aunque estoy convencida de que con una cuantas caladas y con unos toques de alquitrán y otras menudencias se amortizará en un pispás... 

    

domingo, 22 de octubre de 2017

Ellos los prefieren muy muy ...

Una visita al supermercado local (Stop and Shop) me lo recuerda. Que uno de cada tres estadounidenses, según datos del 2014, sufre de obesidad. Y lo que es más gordo, no ponen mucho de su parte para evitarlo. Y digo esto porque ayer, una pareja joven a bordo de un cuatro por cuatro, prefirió dar unas cuantas vueltas en el aparcamiento hasta dar con el sitio ansiado. Lo más cercano a la entrada posible. Vamos, que mejor tirar de gasolina y de paso arrancarse unos tufos, antes que de tacón.


No es que diera la circunstancia de que yo también estuviera empleando semejante técnica, ni de que peleáramos por la misma plaza, pero me llamó la atención el hecho de que se movieran tan despacio con la cantidad de plazas libres que quedaban. De ahí que les siguiera hasta que descendieran del coche. Ninguno de los dos cojeaba o iba en muletas, con lo cual resolví que no podía ser otra cosa que no fuera vaguería. La pareja resultó ser afroamericana. Es entre ellos donde la obesidad se dispara, seguida, muy de cerca, por los hispanos. Como era de esperar son los asiáticos los que sufren menos de este mal con una diferencia abismal.
Y Massachusetts no es de los estados peor parados. Virgina Occidental se lleva la palma con un 37,7 %.  Colorado es el estado más sanote con un 22, 3%, aunque este año ha visto un incremento con respecto al anterior.

Vamos, que las aseguradoras médicas y las petroleras también tienen motivos para estar más anchos que largos.   

viernes, 20 de octubre de 2017

Kit de inglés 63: to call on the carpet

Con la expresión de hoy, por los suelos. Y digo por los suelos porque en su sentido literal podemos traducirla por llamar a la moqueta. Una aproximación a la pronunciación: Kol on de cáaarpet. Y aquí la buena (minuto 1:30).


La forma on the carpet comenzó a usarse en el siglo XVII para referirse al tapete que cubría las mesas de reuniones. Por aquel entonces la expresión se usaba para indicar que se estaba estudiando un asunto. Dos siglos más tarde, ya en América, el tapete se hace moqueta, y la palabra call, llamar, se incorpora al conjunto para formar este modismo que viene a traducirse por "echar una bronca" o "reprender a alguien", normalmente a gritos. La expresión aparece por primera vez en 1902. En aquellos años la moqueta era el último grito entre la gente adinerada, los cuales llamaban a sus subalternos o empleados a que se pasaran por su despacho o salón enmoquetado, de ahí la referencia a la moqueta.   

martes, 17 de octubre de 2017

El veneno de Wilbur

Si ayer hablábamos de H. A. Rey, un idealista excombatiente de la Primera Guerra Mundial, hoy quiero hacerlo de un realista que luchó en la Segunda y que se marchó hace un par de días a una edad en la que probablemente tuvo tiempo para ver mucho: los 96. Junto con Robert Frost, Richard Wilbur probablemente sea el poeta más venerado de este país.

Nacido en Nueva York, pronto se marchó a vivir con su familia a Nueva Jersey hasta afincarse definitivamente en Massachusetts. Poeta laureado a nivel nacional, en dos ocasiones se alzó con el Pulitzer, además de otros prestigiosos galardones, como la Medalla Frost o el Premio Wallace Stevens. A Wilbur se lo conoce especialmente por sus poemas, pero también ha hecho labores de traducción. Moliere es uno de los autores en los que más se ha centrado, aunque también ha traducido a escritores de otras nacionalidades, como Borges o Guillén (Wilbur y Guillén coincidieron unos años en Wellesley College, la universidad en la que impartían clases, hasta la jubilación de Guillén).

Considerado un maestro de la técnica tradicional, sus representaciones de la naturaleza son frescas, vívidas y certeras, gotas de veneno destinadas a encallecernos para que, cuando nos llegue el momento, la vida no nos tome por sorpresa.


Aquí dejo algunos de estos bellos antídotos contra lo inevitable en traducción de otro venerable, Ernesto Cardenal.

lunes, 16 de octubre de 2017

A la carrera con George


A Curious George se lo conoce por su afán viajero. ¿Y quién es el Curioso Jorge? Un Monito de 78 años que hace las delicias de los más pequeños. Y lo que son las cosas. Sus creadores, el matrimonio alemán compuesto por Hans Reyersbach y Margret Waldstein, también tuvo que echarse el petate a la espalda. Por su condición de judíos, en 1940 los dos decidieron abandonar París ante la inminente toma alemana de la ciudad. Y lo hacen subidos en lo que fuera un tándem, pero que ellos se encargan de desmantelar y transformar en bicicletas separadas. Tres días de pedaleo y España, Portugal y Brasil antes de la llegada a Nueva York. Entre las pocas cosas que pudieron llevarse consigo se encontraba el manuscrito con las aventuras del Curioso Monito que, por aquel entonces, en 1939, no se llamaba George, sino Fifi. Años más tarde se trasladarán precisamente a Cambridge, a la zona de Harvard, donde se instalarán de por vida. De Hans, un hombre soñador al que le gustaba la filosofía, son los dibujos. Los textos pertenecen a una mujer enérgica y rebelde. 

La tienda correspondiente con las aventuras de George también se encuentra en Harvard.

domingo, 15 de octubre de 2017

Nos quedamos sordos

Ya se sabe que para engatusar a la audiencia cuanto más se oiga al artista, mejor. Los músicos ya sabían esto con el vinilo y le pedían al ingeniero de sonido que hiciera los surcos más anchos para que se oyera con más fuerza. Parece que desde mediados de los 90, momento en el que despertó el ensordecimiento, los otorrinolaringólogos y los audiometristas no han tenido un momento para respirar porque la industria discográfica sigue empeñada en meternos por las orejas el volumen reventón. Han notado (o quieren hacernos notar) que cuanto más alto berree un cantante y sus acompañamientos haciéndole la masterización pertinente, más discos venden.


¿Y la autenticidad? Para el recuerdo. Seguro que hay distorsiones magníficas, pero con el truco del almendruco. Dentro de poco ya no sabremos reconocer la voz cantante o, lo que es peor, si le pertenece, por mucho que las discográficas nos metan por las orejas al autor. Comprimir y distorsionar hasta los topes es la consigna. Existen unos máximos permitidos, de volumen y amplitud del sonido, pero nos arrastran los oídos subiendo los bajos y cargándose lo que antes, de natural, le tocaba ser alto. Al fin y al cabo al que grita más siempre se le suele hacer más caso. Se ha perdido la dinámica, y el cromatismo sonoro, insípido. Pero claro, a esa maestría se la llama, aquí por los menos, think out of the box (Pensar fuera de la caja). Vamos, ser original aunque la originalidad sea procesamiento embuchado. Como era de esperar, el pop y el rock son los géneros a los que se les mete más la mano, mientras que con el jazz, se retraen. Al fin y al cabo todo el mundo sabe quién es Lady Gaga pero no todos conocen a Miles Davis.

En esto de la homogeneización, parece que está mal que uno suene bien y que se atreva a pensar fuera de la caja de resonancia masterizada. Ya se sabe que en todas las guerras, como en esta del volumen, siempre se deja algo atrás. Y en este caso nos están tocado las orejas a base de bien.

jueves, 12 de octubre de 2017

Kit de inglés 62: hand over fist

Hoy nos echamos a las aguas con el término hand over fist. Literalmente mano sobre puño. Y digo que nos echamos a las aguas porque parece que el término deriva de la expresión inglesa hand over hand, mano sobre mano. A los marineros ingleses les daba por hacer competiciones subiendo y bajando de las maromas, una mano sobre la otra, las dos lentas y perseverantes. Se cree que los marineros americanos cambiaron esta expresión por mano sobre el puño años más tarde, probablemente en el siglo XVIII. A ellos les parecía que una imagen más acertada para la ascensión era describir un puño agarrado a la cuerda, mientras que la otra, aún en el aire, permanece abierta en busca de la maroma.

Una de pronunciación temeraria. jand óuber fist. Y la auténtica. En manos de ilustres genios canadienses (1:04).

En la centuria siguiente alguien se apropió de la imagen para referirse a la forma a espuertas, o a raudales. No sé si los marineros seguirán usando esta expresión, pero su uso se reserva para hablar de dineros.

Un ejemplo: she is making money hand over fist (Le sale el dinero por las orejas).

miércoles, 11 de octubre de 2017

El primer Dunkin'

Y hoy marchando otra de donuts. Y es que resulta que en la misma ciudad en la que vivo, a parte de ser famosa por sus canteras, es famosa por los donuts. Aunque el que dio con la franquicia del Dunkin' Donuts no era de aquí, sino de Boston, decidió que tal vez los vecinos de Quincy tenían las pituitarias más desarrolladas o los bolsillos más abultados. O quizás pensara lo contrario. Ya se sabe cómo son estas cosas del mercado.

La semana pasada me pasé por el primer establecimiento que William Rosenberg abriera en 1950. Típica estampa americana, aunque rota de modernez y globalización. Moteros en Harleys con la música a toda pastilla convivían con los que se desplazaban en vespas. Dentro del establecimiento un fuerte olor a orín, tabaco y sudor que desploma. Nos movemos como siameses en lata de sardinas. No hay aseo. Ni siquiera internet. Maneras de echarnos con agua destemplada. Aún así el personal aguanta. La falta de internet y la ausencia de aseo no es suficiente para convencer a algunos parroquianos que se sientan en las sillas retro junto al ventanal a que se vayan. A pesar del calor infernal llevan parkas. Nos miran con curiosidad. Salgo sin compra y degustando otras esencias no reclamadas. Me pregunto si habrán pedido café.

lunes, 9 de octubre de 2017

Persiguiendo a Corita

Hoy, una de arte. Hace tiempo escribí una historia que salió publicada en el número 396 de la Revista de Occidente y que también está incluida en Perro Verde. La historia se titulaba "Cosas sin importancia", y en ella recogía un momento en la vida de unas monjas. La vida de la hermana Corita Kent fue la que la suscitó. ¿Cómo supe de la hermana?  Como suceden muchas cosas, por casualidad. Mi esposo notó que la biblioteca de la universidad en la que trabajábamos acababa de exponer unos cuadros suyos. Junto a ellos, un breve panel informativo sobre su vida y arte. Icono del pop art,  quedó relegada a un segundo plano, incapaz de competir con el ojo escandaloso y publicitario de Warhol.

Aún así, la hermana Corita también se hizo notar o hicieron que se notase. Supongo que agotada con las apariciones públicas y hastiada con las imposiciones de la Iglesia que la instaba a no ser tan revolucionaria en la visión artística que desperdigaba entre sus estudiantes, (con el cardenal McIntyre tuvo sus más y sus menos ya que este no terminaba de hacerse a la idea de las reformas del Concilio Vaticano II), recordemos que Corita era monja y que un Vietnam quedaba de por medio, colgó los hábitos a los 50, y se dedicó por entero a lo que le gustaba. Pintar. Lo suyo era impregnar espiritualidad y belleza en la serigrafía.

De camino al trabajo, mis ojos se topan todos los días con un gran tanque. Puedo ver que está decorado con gruesos trazos; amarillo, naranja, rojo, azul, verde y un marrón amoratado. El tanque ahora pertenece a National Grid, la compañía de gas y electricidad a la que le mando mis dineros. La obra es conocida como el Rainbow Swash (El Salpicado con el Arcoíris), pero no lleva título, solo su firma. Corita. Fue un encargo que se le hizo en 1971, aunque el original se tiró abajo y su pintura se traspasó a otro tanque. Algunos quieren ver en el azul el perfil de Ho Chi Minh que, por cierto, también vivió en Boston durante un tiempo. Corita lo pintó el año en el que nací. Aquí dejo una fotografía. Por supuesto, Corita tenía su decálogo de artista que dictó a sus alumnos en 1967 y que dejo aquí en versión original, y en traducción más abajo, dándole un poco su aire.

  • Busca un lugar que te dé confianza para trabajar y encomiéndate a él un tiempo.
  • Extrae todo lo que puedas de tu profesor y de tus compañeros de clase
  • Obligaciones del profesor: saca lo que puedas de tus alumnos
  • Considera que todo es un experimento  
  • Sé disciplinado. Encuentra a alguien con sabiduría o inteligencia y síguelo. Ser disciplinado es  seguir de manera acertada. Saber disciplinarse a sí mismo es saber seguir aún mejor.
  • Nada es un error. No hay ni vencedores ni derrotados. Solo hay intentos. (Esta es su regla más conocida). 
  • Solo hay una regla: trabajar. Si trabajas llegarás a algún sitio. Son los que trabajan los que, al final, llegan a algo.  
  • No intentes crear y analizar al mismo tiempo. Son procesos diferentes.
  • Sé feliz siempre que puedas. Diviértete. Cuesta menos de lo que crees. 
  • No hagamos caso a las reglas. Ni siquiera a las nuestras. ¿Y cómo lo hacemos? Haciendo hueco a lo que venga.


domingo, 8 de octubre de 2017

Cristóbal Colón, ¿al cuerno?

¡Y yo que me tenía por buena conocedora de Massachusetts! Ayer descubrí que hay un Museo de la Segunda Guerra Mundial en Natick, una localidad cercana a Boston. En manos privadas, tiene una colección tan extensa, que para el 2019 está prevista la inauguración de un anexo. Entre las joyitas del propietario, Kenneth W. Rendell, encontramos los dibujos y pinturas del aspirante a Bellas Artes, Adolf Hitler.  


Entre estas piezas del horror y el Día de Colón que probablemente pronto pasará a llamarse Día de los Pueblos Indígenas, me vuelve a venir a la mente una idea que presentaba en la entrada sobre el Dr. Seuss la semana anterior: que a lo mejor era conveniente dejar de hacer el rendibú a figuras de dudosa reputación. Ya lo dice el dicho: no hay mejor desprecio que no hacer aprecio. 

Hace ya algún tiempo que estados como Alaska, Minesota, Vermont o Hawái, o que ciudades como Austin, e incluso universidades, reemplazaron el Día de Colón con el Día de los Pueblos Indígenas. Berkeley, en California, fue la primera ciudad que adoptó la nueva fecha en 1991. Y es que a Colón, como sabemos, se le achaca sangre, y se le niega el descubrimiento de los nativos americanos.

La festividad colombina fue instaurada en 1937, en parte por la presión de los italoamericanos que querían en el santoral presencia, por duplicado, de un católico que fuera italiano, asegurándose así que el candidato anglosajón propuesto, Leif Erikson, quedara fuera de juego, y que las tribus indígenas no tuvieran ni voz ni voto. Eso sí, para calmar a los protestantes, el vikingo comparte fecha con el italiano desde 1954, pero prácticamente esta figura vive en el anonimato. Las tribus indígenas, como era de esperar, irreconocibles. Hasta ahora. Los nativos americanos en Boston también están presionando por su causa, arguyendo la hipocresía de la sociedad de Nueva Inglaterra. "Mucho soliviantarse con la bandera confederada ondeando al viento, y a celebrar las atrocidades del europeo".

A decidir toca. 

jueves, 5 de octubre de 2017

Kit de inglé 61: Go Pound Salt

Esta semana Go pound salt, nuestro querido piérdete por ahí. A veces también podemos encontrar Go pound sand. No he encontrado ninguna grabación para demostrar la pronunciación, así que aquí dejo las palabras, una por una.

To pound salt apareció hacia 1857, y se utilizaba para referirse a una actividad trivial. Literalmente To go pound salt significa Ir a pulverizar la sal, lo que puede ser una empresa bastante complicada, como también lo es machacar arena. (Go to pound sand). Es en el Medio Oeste, sobre todo por la zona de Chicago, donde más se oye.     

Esos ojitos negros

Coincidiendo con el Día Nacional de los Tacos, los de comer, se entiende, se acaba de fallar el Premio Nobel de Física, que ha recaído en el profesor Rainer Weiss de MIT por su descubrimiento de las ondas gravitacionales.Yo estoy pez en Física, pero creo que Einstein ya las intuyó en su Teoría General de la Relatividad. Hace dos años que se las venía observando de cerca. Estas onditas solo han tardado unos 1, 3 millardos de años en llegar al ojo del LIGO (Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory: Observatorio de Ondas Gravitacionales de interferómetros láser), artilugio que el Doctor Weiss concibió hace 50 años. El choque de dos ojitos negros, uno 29 veces más grande que el Sol y el otro solo 36, es el causantes de que las ondas hayan llegado hasta nuestros días.

martes, 3 de octubre de 2017

¿Quién es el payaso?


No sé si Al Franken, senador demócrata por Minesota, satiricón y observador de nuestro tiempo, alguna vez apoyó su candidatura vestido de payaso, pero a Pat Payaso no le importa. Embuchado en el traje, es una declaración ambulante de que la política pertenece a la arena de la burla. Pat Payaso ha dejado el mundo de las promociones inmobiliarias para dedicarse a otros ladrillos. Candidato demócrata en las municipales de Boston, su programa se va a centrar en las escuelas públicas y en recuperar los gravámenes para los que más tienen. Por supuesto, va en su cochecito de payaso, a juego con su peluca roja.


El 8 de noviembre a votar. Entonces hablaremos los payasos de verdad.

lunes, 2 de octubre de 2017

En el laberinto

En otoño, a parte de disfrazarnos para Halloween y de las visitas a Salem, el paraíso de las brujas, también podemos perdernos en un laberinto. Sí. Esta tradición comenzó en Estados Unidos en 1993 gracias a Don Franz, que tuvo la ocurrencia de crear un laberinto a base de maíz para divertir al personal de una universidad, el Lebanon Valley College en Pensilvania. La idea le surgió con la lectura de un folleto turístico en el que se mencionaba que 1991 era el Año del Maíz en Inglaterra y en el que también se hacía un listado de las atracciones que podían verse para celebrar tal ocasión.

 Si hay algo que abunda en este país, es maíz. Franz pronto ató cabos y puso su genialidad a trabajar. Y con bastante éxito, debo añadir.

El laberinto normalmente tiene una extensión de dos millas, y suele ser temático. Algunos se valen del ferrocarril, otros de barcos fluviales, otros tienen a los relojes de sol como protagonistas, violines, vidas de los pioneros, o, lógicamente, la inevitable noche terrorífica que requiere linternas para pasarlo de muerte el 31 de octubre. Los precios por el susto varían, pero suelen ser bastante asequibles, aunque más caros este precioso día, ya que la tramoya, la puesta en escena y el efecto a lo niños del maíz no tienen precio.   

Aquí dejo una entrevista, (en inglés), con el creador.

domingo, 1 de octubre de 2017

¿Castigo o indulto?

Entre la genuflexiones de los jugadores de fútbol americano y las ofrendas lectoras de la Primera Dama llevamos unos días que no levantamos cabeza.


El mes pasado tuvimos, a nivel nacional, el día del Lee un Libro. Para conmemorar dicho acontecimiento, Melania Trump decidió enviar gratuitamente, a una escuela por estado, un lote de diez libros del Dr. Seuss, el caricaturista y escritor de libros infantiles. No sé si los destinatarios de los libros de los otros estados habrán actuado de igual modo, pero en Massachusetts la receptora de dicho lote, Liz Phipp Soeiro, además de agradecerle el envío, le ha recordado que no lo necesita porque el dinero les sale por las orejas y que quizás en otra escuela pudiera venir bien dicha contribución. También ha aprovechado la ocasión para recordarle que el afamado Doctor tenía un pequeño problemita con las cuestiones raciales y que, quizás, pudiera contribuir enviando libros con autores alternativos, por mucho que le guste este hijo de Massachusetts, Theodor Seuss Geisel.

Y es que el Doctor al comenzar su carrera como dibujante no entró con buen pie. Se le iba la mano con sus críticas gráficas a las minorías raciales, sobre todo las que representaban a la comunidad asiática. En una época en la que la amenaza japonesa planeaba sobre territorio americano, no es que fuera excusable que cargara las tintas y se le afilara el trazo, pero en cierto modo parece atenuar el hecho de que también él cayera en manos del terror y el odio. Roosevelt confió a su pluma la labor de apaciguar la voz popular que reclamaba campos de concentración para los japoneses, pero su fervor antijaponés o proamericano o una mezcla de los dos lo consumió. En 1943 acusado de haber sido el causante de llevar a América a la guerra, se alista en el ejército. Desde su cátedra como capitán comandante del Departamento de Animación ofreció sus servicios haciendo lo que mejor sabía hacer. Dibujando y elaborando documentales propagandísticos contra los japoneses en general, y los militares, (que no población), alemanes.

Sin embargo, al terminar la guerra, el corazón del Doctor se ennoblece y comienza a representar a los japoneses de manera más empática. Tanto es así, que el propio general MacArthur veta una de sus películas, Your Job in Japan, por mostrarse demasiado compasiva con el enemigo. Y en sus libros también se da la misma transformación. Incluso visita Japón donde conocerá a su gran amigo, Misugi Nakamura. De esta visita dicen que brotó en forma de libro Horton Hears a Who!, una visión crítica de la decisión estadounidense de bombardear Japón.  

No sé si conocer el pasado servirá de atenuante para convencer a la bibliotecaria. Particularmente, creo que el Doctor está sobrevalorado, para mi gusto un poco insípido, pero eso no le resta valor a su contribución. Desconozco si la Primera Dama era consciente de su historial. Recordemos que el Dr. también era un favorito de Michelle Obama, que se paseaba por las escuelas leyéndolo a los pequeñines. También lo era de Hillary Clinton y de Barbara Bush, que hacían ídem de ídem. Me pregunto si esto va a abrir una lata de gusanos que, poco a poco, se coma para siempre las figuras de John Wayne y las de otros hijos de la locura. A lo mejor es lo que deberíamos hacer. No estoy segura.