martes, 29 de diciembre de 2020

¿De quién es la culpa?

Hace unos días despedían del Walter Reed National Military Medical Center al doctor James Phillips, uno de los doctores que trató al presidente de la covid-19 cuando fue ingresado en octubre. Al doctor no creo que lo hayan puesto de patitas en la calle por ser un incompetente, sino más bien por atreverse a decir que el presidente no debía ir a darse un baño de masas estando con el virus subido, obligando a su equipo a compartir trumpomóvil.  


 Cortesía de USDA ARS. 

Estados Unidos lo está pasando mal para retener médicos y enfermeras, sobre todo en las zonas rurales. Uno pudiera pensar que es porque andan cortos de personal. Pues no, no: es porque los lugareños les están haciendo la vida imposible. Y, ¿cómo es eso? La culpa es del corona. Los nativos, tan metidos ellos en política, saben de buena tinta que lo de llevar máscaras es una pamema y que los muertos son virtuales. Como sigan así, su economía a seguir el mismo camino. Desvirtuada. Y, cuando los supervivientes negacionistas que necesiten atención médica tengan que recorrerse kilómetros y kilómetros en ambulancia para que los traten y el tiempo no los llegue, entonces, solo entonces, se acordarán, si su mente se lo permite, de la locura que les trajo el corona.       

domingo, 27 de diciembre de 2020

Esos ojos son míos.

Mientras esperamos a que el presidente coja el bolígrafo para firmar el paquete rescate, (acabo de enterarme que hace menos de una hora que lo ha firmado), el vicepresidente, como ya está vacunado, ha metido primera y se ha subido a las alturas de las pistas de esquí en Colorado y no aparecerá hasta que el paquete dé un suspiro a principios de enero. 

También en enero, el mismo día 1, suspirará un monumento estadounidense. Nada más ni nada menos que una de las vacas sagradas de la literatura estadounidense: El gran Gatsby. Ese día Gatsby será de todos ya que pasa a ser de dominio público. Muchos ya están temblando, pensando en los destrozos que sufrirá la obra a manos de unos desalmados. Tengamos en cuenta que, a partir de ese día, cualquiera podrá hacer lo que se le antoje con la obra. Añadir un final alternativo o colar monigotes entre párrafo y párrafo con la cara de Trump, por ejemplo, se librarán de la furia de herederos y abogados. (A menos que el presidente decida enzarzarse con el dibujante, que también es posible). En cambio, otros sufrirán más por el dinero que dejarán de embolsarse. 

Días después de su liberación, justo el 5 de enero, ya tenemos novela basada en el texto de Fitzgerald. Nick de Michael Farris Smith, una protosecuela del clásico que sigue los inicios de Nick Carraway. El libro arranca unos años antes de que el personaje se instale, en el verano de 1922, en el distrito West Egg, en Long Island. Farris Smith escribió la obra hace más de cinco años, pero la editorial, para evitarse problemas y disgustos, prefirió retrasar su publicación.

En la cubierta, los ojos, redondos y brillantes de una chica joven. Ojos que, inevitablemente, nos recuerdan a los que creara el artista Francis Cugat, hermano mayor de Xavier Cugat, para la obra de Fitzgerald. En los suyos, titulados Ojos celestiales, un desnudo femenino inunda cada pupila. Por lo visto fue un cartel publicitario que viera Cugat en lo que hoy es Flushing Meadows, un parque público en Queens, en la ciudad de Nueva York, el que le diera la inspiración. Por cierto que, al bueno de Hemingway, la cubierta le pareció horrorosa. 

Pues aunque a Hemingway le disgustara, afortunadamente esos ojos ya son nuestros.

jueves, 24 de diciembre de 2020

Kit de inglés 225: Christmas came early.

Y como ya estamos en vísperas de Navidad y el presidente nos ha dejado con la miel en los labios con su veto al paquete rescate, una expresión para tan sonadas fechas: Christmas came early. Literalmente las "Navidades llegaron pronto" y que pudiera traducirse por la Navidad llegó antes de tiempolas Navidades se adelantaron o, simplemente, tocarle a uno la lotería. 

La pronunciación casera: "crísmas quéim erli". Y la buena aquí, con la explicación, en inglés, del profesor James. 

No sabemos cuándo despegó esta forma, pero Google Ngram la localiza por primera vez en 1915, con un acelerón a partir de los años 40. Dice la leyenda que esta expresión se originó en Nuevo México, con un burrito para el desayuno. Y su aparición es un tanto escatológica. Las Navidades, que adoran la combinación del rojo con el verde, no hay más que ver al Grinch, también se extienden por el burrito con un chile verde y otro de color rojo. En cuestión de minutos, quizás horas, es probable que la reacción química obligue al burrista a evacuar. Si el desenlace es feliz, se dice que se adelantaron las Navidades o ya están aquí las Navidades.

Frase: Christmas came early for the American people.

A los americanos las Navidades les llegó antes de tiempo.

Feliz Navidad.

martes, 22 de diciembre de 2020

1839 Wylie Avenue.

Hace ya tiempo que August Wilson, el Shakespeare americano, me anda persiguiendo. En septiembre del año pasado se me presentó la ocasión de asistir a una representación teatral, al aire libre, cerca del domicilio ficticio, 1839 Wylie Avenue, en el que se supone sucede su obra Gem of the Ocean, La Gema del océano. Desgraciadamente, otros asuntos se cruzaron en el camino y al final no pudo ser. En octubre, ya de este año, nos llega la noticia de que la Universidad de Pittsburgh ha adquirido su legado. (Wilson era de Pittsburgh). Y más reciente aún. Hace unos días el Servicio Postal anunciaba que, el 28 de enero de 2021, coincidiendo con el Mes de la Herencia Negra, al dramaturgo se le concederá, en ceremonia virtual, su sello conmemorativo forever. El sello forever no pierde su validez y se puede usar en años venideros sin tener que pagar el incremento anual, siempre y cuando la carta no pese más de una onza. Esto es, unos 28 gramos. 

Un sello más que merecido para uno de los mejores dramaturgos de este país. Wilson, que se crió en Hill District, el Harlem pitsburgués, lo pasó mal aquí. Su padre, un panadero alemán con problemas de alcoholismo, abandonó a la familia. En cuanto pudo, Wilson dejó Pittsburgh, una ciudad a la que él consideraba muy dura. El hecho de que Wilson, (este tomó el apellido de su madre), fuera hijo de madre africanoamericana y padre blanco, no le facilitaba las cosas. Saint Paul, en Minesota, fue la ciudad en la que se estableció y en la que escribiera las dos obras que le valieran el Pulitzer. Uno por "Fences", ("Vallas" o "Rejas") de 1985, y otro por "The Piano Lessons", ("Las lecciones de piano"), de 1987. Las dos obras pertenecen al denominado Ciclo de Pittsburgh, también conocido como Ciclo del siglo americano, una  revisión de la experiencia de ser afroamericano en distintas décadas. Todas las obras, con la excepción de una, Ma Rainey's Black Bottom, La madre del blues, película que, por cierto, se acaba de estrenar en Netflix y que tiene lugar en Chicago, se encuadran en Pittsburgh. Las obras, curiosamente, no se escribieron en orden cronológico. 

Gem of the Ocean, (el título hace referencia a una canción patriótica que seguro nos suena), obra que mencionaba al principio, es la que abre la serie, situándonos en 1904. Aunt Ester, mujer que había sido esclava y que es uno de los personajes principales, aparece en nueve de las diez obras que conforman este ciclo. La Tía Ester, que tiene 285 años cuando comienza la serie y vive en ese imaginado 1839 Wylie Avenue, tiene algo de personaje de García Márquez. Ese gusto por lo mágico, los espíritus y lo ancestral. Aunque hay que decir que Wilson sentía mayor debilidad por Borges.  

Esperemos que la Tía Ester no se tomara a mal este plantón, y pronto recompense a los que la dejamos escapar con una de sus apariciones.   

domingo, 20 de diciembre de 2020

¿Volverá?

Ya parece que demócratas y republicanos se han puesto de acuerdo en lo que lleva el nuevo paquete rescate. El presidente quería dar a toda costa otra ronda de 1200 dólares, pero la ciudadanía tendrá que conformarse con la mitad. 


Otro asunto en el que el presidente exhibe parecida insistencia es en su negativa a admitir que ha perdido las elecciones y que, para el 20 de enero, tiene que desalojar la Casa Blanca. Algunos piensan que tiene jugada preparada. Anunciar, también ese día, su candidatura para el 2024. 

Lo que haga el presidente saliente mientras espera en la casilla de cuatro años sin moverse aún se desconoce. Algunos han mencionado que quizás se haga hueco en la Fox, en Newsmax, Christopher Ruddy, el presidente de este medio de comunicación es amigo suyo, o en One American News.

Poca cosa me parecen a mí estas alternativas. Y no porque piense que le vayan a ofrecer cuatro duros, sino porque el presidente es hombre de negocios y seguro que prefiere montarse su propio imperio mediático. Trump no se atusa el pelo por nada. Está esperando el fulgor de las cámaras. Las suyas...

jueves, 17 de diciembre de 2020

Kit de inglés 224: Smack dab.

Esta semana, smack dab. Literalmente "golpecito gotita" y que debería traducirse por el adverbio precisamente o justamente.

La pronunciación casera: "ssssmak dab". Y la buena aquí, al piano el maravilloso Conde Basie y voz del magnífico Joe Williams. 

La primera vez que se registra esta forma es en 1892, cuando aparece de manera escrita en Dialect Notes, la publicación anual de la Sociedad Dialectal Estadounidense.  

Esta es la frase en la que aparecía. 

He hit him smack dab in the mouth.

Le dio justo en los morros. 

martes, 15 de diciembre de 2020

¿Somos casi...?

Ya tenemos los primeros datos del Censo 2020: de momento, parece que la población ha subido un 8,7% con respecto al Censo del 2010. De 308,7 millones de personas a 335, 5. Con la Covid-19 de por medio, incendios, huracanes y las cortapisas del presidente para que no se incluyera en el conteo a los inmigrantes en situación irregular, el presidente solo se llevará a su próxima residencia estos datos provisionales. 

En estos momentos, la Oficina del Censo está metida de lleno en las encuestas por muestreo. Una selección de unos 200000 hogares revelarán los posibles errores (que los habrá) en el cálculo. Y va para largo. Ya que se espera que los datos salgan a la luz en noviembre del 2021.        

domingo, 13 de diciembre de 2020

¿Cómo vamos?

Nos movemos, que no es poco. Las primeras dosis de Pfizer y BioNTech son para la Nación Navajo, unas 350000 personas dispersas en su mayoría por los terrritorios de Arizona, Utah, Colorado y Nuevo Méjico. En kilómetros cuadrados, para que nos hagamos una idea, la Nación Navajo es casi dos Pensilvanias.

El general Gustave Perna, encargado de la operación distribución relámpago, nos dice que existen 636 centros con capacidad para mantener la vacuna a 70 grados centígrados bajo cero. Mañana lunes las dosis llegarán a 145 centros, el martes a 425, y el miércoles, a 66. Cuarenta millones de dosis, veinte millones de vacunados para finales de mes. 

El criterio de selección que se va a seguir para vacunar a la población se va a dejar en manos de los estados, aunque algo ya se sabe con certeza y es que el personal de la Casa Blanca está a punto de poner el brazo. 

Estas son algunas de las recomendaciones del Centro de Control y Prevención de Enfermedades. En la primera fase, vacunar al personal sanitario, unos veintiún millones, y a los 3 millones de personas que se encuentran en los centros de asistencia prolongada. Una vez que estos grupos estén vacunados, se dará prioridad a los 87 millones que trabajan en el sector salud pero que no están en primera línea de batalla. Los seguirán los 100 millones con afecciones de riesgo. Los mayores de 65, unos 50 millones, irán a continuación. 

Algunos estados nos han dado un anticipo de sus listas. En Connecticut, Delaware, Maryland, Nebraska, Nuevo Méjico y Massachusetts, por ejemplo, el personal de prisiones y reclusos, dado el elevado número de casos, entrará en la primera fase. Y detalle que no debemos olvidar: la vacuna es voluntaria. 

Para los que quieran hacerse una idea del lugar que ocupan en la lista, el New York Times ha creado la calculadora covid.  

sábado, 12 de diciembre de 2020

Kit de inglés 223 : Spill the beans.

Esta semana una de judías con spill the beans. Literalmente "derramar las judías" y que podría traducirse por descubrir, dar a conocer o revelar un secreto, ya sea de manera intencionada o accidental. 

La pronunciación de pote: "ssssspil de biiiiins". Y la buena aquí

Parece que esta forma deriva de un sistema de votación que se usaba en la antigua Grecia. Las judías blancas se usaban para votar a favor, mientras que las negras, eran el voto en contra. Si el encargado de recoger las judías avistaba una judía negra entre las blancas antes de que se diera por terminada la votación, esta se paraba y se volvía a votar hasta conseguir la unanimidad del voto. 


Cortesía de USDA ARS.

Las judías no se abrieron camino en Estados Unidos hasta principios del siglo XX. Y viene con fecha: junio de 1908, cuando la primera forma que se registra aparece en el periodico The Stevens Point Journal de Wisconsin. 

Frase: 

He told me he (Michael Cohen) is going to spill the beans. What has he got to lose now?

(Michael Cohen) me dijo que iba a decirlo todo. ¿Qué tiene que perder?

martes, 8 de diciembre de 2020

¿Verdad o mentira?

Un 8 de diciembre de 1969, Nixon se desmarca y declara que la vietnamización está cerca. La vietnamización consistía en armar a Vietnam del Sur hasta los dientes e ir retirando a las tropas americanas del país, sacando pecho y la mirada al frente, y la honra, intacta. 
  
Y he aquí otra táctica presidencial. Esta nos aleja de la descovidicación. Y digo que nos aleja porque el presidente ha dejado pasar la compra de unas cuantas vacunas, unas cien millones de dosis. Para acallar los rumores del tropezón, el mandatario ha dicho que firmará una de sus órdenes ejecutivas para que los americanos reciban su dosis los primeritos. Bueno, ya, segunditos. Aunque quizás blandiendo ese documento consiga poner a todos los países firmes y convencerlos para que nos donen su ración. 


Las malas lenguas especulan con la idea de que el presidente pudiera estar esperando un cargamento con vacunas de una farmacéutica en la que él o alguno de sus allegados pudieran tener intereses económicos. ¿Verdad o mentira?

domingo, 6 de diciembre de 2020

6 de diciembre, Día de la Constitución en España, Día de la Independencia de Finlandia ¿y ...?

Para el 6 de diciembre, Día de la Constitución en España y Día de la Independencia de Finlandia, otra de historia. Un 6 de diciembre de 1865, se ratifica la Decimotercera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que aboliría la esclavitud y la servidumbre involuntaria. Georgia fue el último estado que se necesitó para ratificarla. (Se requería la ratificación de, al menos, 27 de los 36 estados que conformaban la Unión). 

Curiosidad: el último estado en ratificarla fue Misisipi. Y se tomó su tiempo ya que esperó hasta 1995. 1995...

viernes, 4 de diciembre de 2020

Kit de inglés 222: On a shoestring.

No faltan las expresiones que salen del juego. Esta semana on a shoestring, forma que, literalmente, podría traducirse por "en un cordón de zapatos" y que sería el equivalente a nuestro con muy poco dinero.

La pronunciación para salir del paso: "on a shúustrín". Y la buena aquí.   

Su origen no está claro, aunque apunta al juego de naipes de origen francés, faro, que fue muy popular en Norteamérica hasta la llegada del póquer a principios de 1900. 

La forma on a shoestring no se registra hasta el año 1904, aunque diez años antes, ya aparecía con la palabra "jugador" (shoestring gambler). 

La expresión parece que se utilizaba para indicar que el jugador en cuestión tenía muy poco dinero para apostar, limitando así su participación. Al no tener recursos, al jugador prácticamente solo le quedaba dejarse los cordones de los zapatos en la mesa.   

Frase: They were living on a shoestring. 

Vivían con muy poco dinero.  

miércoles, 2 de diciembre de 2020

In Nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti...

Desde que el presidente santiguara al general Michael T. Flynn hace unos días con el perdón presidencial, los pedidos en la Casa Blanca del mismo favor, (a cambio de generosas donaciones), parece que se han multiplicado. No sabemos quienes son los que engrosan la lista de pedidos, pero parece que serán los chicos de Trump los siguientes en llevarse el perdón a casa. Son indultos profilácticos o por si las moscas de los delitos que hubieran podido cometer, no de los delitos en los que pudieran incurrir después de la condonación. 

Lo que no está muy claro es si el propio presidente también decidirá meterse en el lote de los indultos y procederá a autoperdonarse, o si le pondrá a Biden en el apuro de que lo perdone. Recordemos que Nixon consiguió el perdón televisado de Ford. El indulto a Ford le salió caro, ya que no consiguió otro mandato. El autoindulto, de momento, no lo ha probado ningún presidente, pero siempre hay hueco para amenizarlo con un In Nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti.... 

lunes, 30 de noviembre de 2020

¿Qué nos trae el frío, la Acción de Gracias y las Navidades?

Pues nada,

Con casi siete millones de personas en los aeropuertos la semana de Acción de Gracias, vamos a ver hasta dónde llega la curva covídicaEstos son los datos a día de ayer, 29 de noviembre. Todo el país en zona roja con las excepciones de Vermont y Maine, que están en estado naranja, y de Hawái, que se viste de amarillo. Ahora mismo, los estados a evitar son todos, pero especialmente estos lugares tan frescos: las Dakotas, Minesota, Wyoming y Nebraska. Y digo lo de frescos porque las temperaturas nocturnas ya no ven el 0. A esperar unos días a ver qué nos trae el frío y la Acción de Gracias. Y las Navidades a la vuelta de la esquina. Y más avión. 

domingo, 29 de noviembre de 2020

Aurora y Mary.

Hace unos días, en la Feria del Libro de Miami, asistí a la presentación virtual del libro La madre de Frankestein, de Almudena Grandes. La autora novela la vida de Aurora Rodríguez Carballeira, una mujer dotada de una inteligencia excepcional que saltó a los periódicos por asesinar a su hija, también de inteligencia prodigiosa, en 1933. Su reclusión primero en la cárcel de Ventas y, después en Ciempozuelos hasta 1955, año en el que falleció, me han recordado la vida de otra mujer que, aunque no tenía intención de matar a nadie, de sus manos salieron unos cincuenta fallecimientos. La malhadada Mary Mallon.

Mary salió de Irlanda hacia las Américas atraída, como otros tantos, por mejorar en la vida. Momentáneamente lo consiguió, colocándose de cocinera en unas cuantas casas adineradas de Nueva York de las que siempre acababa huyendo, ya que alguien de la familia a la que servía sus preparados, su helado de melocotón era su plato estrella, al poco de entrar a su servicio, o se ponía enfermo, o fallecía. Así estuvo siete años de casa en casa, de 1900 a 1907,  sin poder explicarse el misterio y la desgracia que la seguían.

Hasta que al señor Thompson, temiendo no poder alquilar la casa porque, ese verano, la hija del señor Warren, el último inquilino, había perdido a su hija con Mallon al frente de la cocina, se le ocurrió contratar los servicios de George Soper, un investigador experto en salud, lo que hoy llamaríamos un epidemiólogo, que, finalmente, dio con Mallon. Mary era portadora asintomática del tifus. Ella nunca contrajo la enfermedad pero, desgraciadamente, sus manos, poco amigas del agua y jabón, y sin vacunas de por medio, eran letales.    

Las autoridades de Nueva York la confinaron a North Brother Island, una isla que hoy es santuario para aves y área protegida que no se puede visitar, pero que por aquel entonces servía para retirar de la circulación a todos aquellos que sufrieran de algún tipo de peste.  


Tras casi tres años de cuarentena, la presión de Mary amenazando con llevarlos a los tribunales y la mano del señor Hearst, propietario del periódico The New York American que fue el primero en divulgar la noticia en junio de 1909, Mary Mallon salió a la calle con la promesa de que nunca volvería a la cocina. Durante algún tiempo Mary cumplió el trato. Estuvo trabajando en lavanderías, pero el sueldo y el prestigio de una cocinera superaba con creces el de la limpiadora. Imposible no recaer. Mary regresó al confinamiento para nunca salir. Ya sin el apoyo económico de Hearst que se había involucrado personalmente en su caso facilitándole sin ningún costo asistencia legal, y con la opinión pública en su contra, ya que en su indulto se le había ocurrido trabajar de cocinera en un hospital, a Mary solo le quedaba resignarse a su destino.

Si hubiera seguido las indicaciones de Eugene H. Porter, inspector de salud del estado de Nueva York, probablemente Mary, a la que los hombres de Hearst apodaban Mary Tifoidea, hubiera podido vadear su suerte. Y si alguien le hubiera dicho que las bacterias se conservan en frío, y que mejor que se ahorrara el helado con melocotón, seguramente hubiera podido continuar en la cocina.

jueves, 26 de noviembre de 2020

Kit de inglés 221: That’s the way the cookie crumbles.

Y como esta semana le damos el día al pavo y el horno de las cocinas estará que arde, una de comida.  That’s the way the cookie crumbles. Literalmente "esa es la manera en la que se desmorona la galleta", y que equivaldría a nuestro así es la vida o las cosas son así.  

Pronunciación caserísima: "dat is de guéi de cúqui crámbl". Y la buena aquí, con Jim Carry

Esta forma es bastante nueva, ya que se registra por primera vez en febrero de 1955 en el periódico The Cincinnati Enquirer, en Ohio. Esta era la frase:

Well, as we say in the publishing business, sometimes that is the way the cookie crumbles.

Como decimos en el mundo editorial. A veces, las cosas son así. (Estas cosas pasan).

martes, 24 de noviembre de 2020

De gabinetes y pavos.

Mientras el presidente indulta a dos americanazos, Corn y Cob, en español Maíz y Mazorca, los dos superpavos que han logrado dar esquinazo a su destino, el presidente electo nos va revelando más miembros para su equipo de gobierno. Y, de momento, parece que Biden está vadeando la furia progresista. Aunque Ocasio-Cortez no está muy contenta con un nombre que se ha llevado a la mesa, el del excalde de Chicago, Rahm Israel Emanuel. A Emanuel se le achaca su falta de transparencia en un incidente en el que, un menor, perdió la vida a manos de la policía. 

En caso de que Biden decida contar con Emanuel para su línea comercial, es en Comercio donde quiere colocarlo, y ya que Warren se ha quedado sin la Tesorería, quizás conceda con Sanders, aunque no con la Secretaría de Trabajo, sino con un premio de consolación. Sanders tiene muchos forofos, sobre todo entre los más jóvenes, y quizás sería buena estrategia nominarlo para esta cartera. Otra cosa será que McConnell dé el visto bueno.  

domingo, 22 de noviembre de 2020

¿Para qué sirve un vicepresidente?

Prácticamente para nada. Ya se quejó el primer vicepresidente, John Adams, cuando le tocó ocupar la vicepresidencia en 1791, de la insignificancia del cargo. Además de tener que estar siempre con la maleta hecha, asesorar al presidente cuando este se lo pida o la de ocupar la segunda plaza en la línea sucesoria presidencial, la principal tarea con la que se reconoce al vicepresidente es con la presidencia del Senado. 


Pero la Noche de Reyes en Georgia puede darle una sorpresa a Harris, y tal vez pudiera acogerse al acertijo, respondido, que nos dejara Adams. Soy vicepresidente. Con este cargo soy nada, pero puedo ser todo. Y es que en caso de que los candidatos demócratas de Georgia se lleven los dos escaños en juego, (hay que votar de nuevo ya que en las elecciones del 3 de noviembre ningún candidato alcanzó el 50% requerido para asegurarse el asiento), Kamala Harris entrará en acción para romper el empate del Senado. 

De ser así, regalo de Reyes para los demócratas...

viernes, 20 de noviembre de 2020

Kit de inglés 220: Sockdolager.

 Y, hoy viernes, 20 de noviembre, cumpleaños de Biden, palabra presidencial. Sockdolager comenzó a usarse para designar algo enorme, significado que aún mantiene. James Fenimore Cooper ya la utiliza en 1838 pero con una grafía distinta. Parece que sockdolager también se utilizaba para definir un tipo de anzuelo. El uso que nos ocupa y que podríamos traducir por golpe de gracia, golpe decisivo o remate también despierta en esa misma década. 

La pronunciación casera: "sakdoloyer". Y la buena aquí


Pertenencias de John Wilkes Booth.

He mencionado que sockdolager es presidencial porque esta fue la palabra de la que John Wilkes Booth, el asesino del presidente Lincoln, se guiara, para reconocer el momento en el que debía disparar a su víctima. 

Wilkes Booth, que era actor y conocía a la perfección Our American Cousin, Nuestro primo americano, la obra teatral que en esos momentos se representaba, esperó a que llegara la frase "Well, I guess I know enough to turn you inside out, you sockdologising old man-trap". Aquí va mi tradu. (Pues bien, sé lo suficiente como para darte la vuelta como un calcetín, viejo tramposo y trapisonda), frase que siempre provocaba la risa entre los asistentes y que, sin duda, Wilkes Booth sabía enmudecería los disparos.

domingo, 15 de noviembre de 2020

El Día del retorno.

Me preguntaba si, el Día del retorno (Return Day), habría tenido lugar, aunque fuese de manera virtual, pero, entre la covid y, ¿tal vez la negativa del presidente con el pie fuera a aceptar los resultados?, no se ha llevado a cabo. 

Este día no es una fiesta nacional, ya que solo se celebra en Delaware. En 1791 la localidad de Georgetown se convirtió en el centro administrativo del condado de Sussex, y es de aquí de donde salió el Día del retorno. Este día, los ganadores de las elecciones se dan un vuelta por la ciudad en carruaje tirado por caballos, (aunque algunos han hecho hueco para que también entren los derrotados), mientras que los perdedores, acompañados por altos cargos de cada partido, proceden a enterrar el hacha de guerra (un tomahawk) en arena traída de Lewes, la ciudad que, hasta 1791, fuera cabeza administrativa.     


La tradición, que se celebra cada dos años, parece que comenzó en 1792. Se llama Día del retorno porque los votantes del condado de Sussex, si querían participar en las elecciones, estaban obligados a desplazarse hasta Georgetown para votar. Dos días después, si querían saber los resultados, tenían que regresar a la ciudad, de ahí el Día del retorno. 

Curiosidades: esta tradición solo se ha suspendido varias veces. Entre 1942 y 1946, con la Segunda Guerra Mundial, y este año. 

jueves, 12 de noviembre de 2020

Kit de inglés 219: Gimmick.

Hoy nos vamos con una de trucos de magia. Gimmick. Palabra que podemos traducir por eso mismo, truco para llamar la atención y darse publicidad

La pronunciación casera: "guímik". Y la buena aquí

El origen de esta palabra se desconoce, aunque se la da por un americanismo surgido entre 1910 y 1920. Algunos piensan que fue del mundo del timo y de la magia de donde salió. Otros dicen que se trata de una palabra derivada de la palabra magic, en español mágico. Otros sitúan su origen en la misma mesa sobre la que se efectuaba el truco, ya que piensan que este era el nombre del dispositivo que el jugador activaba para amañar la partida. 

Frase: It is a gimmick to gain votes.

Es un truco para llevarse votos.

miércoles, 11 de noviembre de 2020

¿Secretario de Trabajo? ¿Secretaria del Tesoro?

Bernie Sanders le ha confiado a Biden que le gustaría ser su secretario de Trabajo, pero me parece que ni él ni Elizabeth Warren, que, a su vez pretende ser secretaria del Tesoro, van a conseguir el cargo de sus sueños con esta administración. El estrecho margen con el que se han quedado los demócratas en la Cámara de Representantes y el aún más ajustado en el Senado prácticamente les saca de la lista de los aspirantes al cargo. Hay dos asientos que todavía están en juego en el Senado pero el partido republicano de momento cuenta con 50 y el demócrata con 48. Recordemos que el grupo mayoritario en el Senado, el que consiga más de cincuenta y un votos, tiene derecho a vetar a los candidatos presentados. No veo yo a McConnell muy por la labor de dejar que los secretarios sean unos....unos... progres. A un centrista seguramente no lo vetarían, sobre todo si fuera una cara conocida que ya hubiera ocupado un cargo con Obama. Pero Sanders, que ya ha pedido ayuda a sus amigos los sindicatos para que lo avalen... 


Además, Biden también tiene que prestar atención a las opiniones de los grandes pensadores, a voces como la de Steven Pinker, que le han pedido que, si teme por la supervivencia del partido demócrata, que se aleje de la palabra socialismo. Y el tío Bernie exuda socialismo. 

Desde luego Biden no lo va a tener nada fácil a la hora de elegir, no ya por la presión para que se aparte de la endemoniada palabra, ni por la gran cantidad de aspirantes en su lista, sino porque Sanders, sin lugar a dudas, ha sido la estrella del voto joven, especialmente del latino. Y en Nevada, para más señas. Uno de los estados pendulares de estas elecciones. De llevarse los escaños que andan sueltos, quizás nos llevemos una sorpresa, aunque improbable.       

domingo, 8 de noviembre de 2020

La hora de Trump.

Como me quedé corta con las predicciones, aquí algunas más. En cuanto la silla quede vacante, tendremos la Hora de Trump, un show televisivo o podcastero desde el que el exmandatario pondrá a hoja de perejil a aquellos que le han querido mal. Y sus memorias, que lo mismo ya están escritas, requetecompradas y magníficamente remuneradas por una poderosísisima editorial, caen por Navidades.

Y sigo: Eric Trump, por lo visto al mayor el padre no puede verlo ni en pintura, se presentará a la presidencia en el 2024. Kamala Harris tendrá que vérselas con él. De ser así, doy por ganador al muchacho. En caso de que Ivanka, la favorita de papá, fuera la candidata, me parece que la victoria le costaría menos a Harris, ya que al electorado republicano parece que le cuesta más marcar la casilla con la opción mujer para la presidencia. 



Una pena que la diversión a la que nos tenía acostumbrados el presidente toque a su fin. Menos mal que, gracias a la magia de las ondas, aún podremos disfrutar de su desparpajo habitual.

jueves, 5 de noviembre de 2020

Kit de inglés 218: Put a foot in the door.

Esta semana, una de pie con put a foot in the door.  Literalmente "poner un pie en la puerta" y que equivaldría a nuestro meter la cabeza, hacerse escuchar o encontrar el momento oportuno 

La pronunciación de andar por casa: "guet a fut in de dooor". Y la buena aquí.


Esta expresión surge a partir de la insistencia de vendedores y predicadores, que, incapaces de aceptar un no por respuesta, metían el pie y la pierna en la puerta para que no les dieran con ella en las narices, obligando así al inquilino a que los escuchara. Como forma idiomática, es el periódico The Oakland Tribune el que nos la trae por primera vez en el verano de 1914.  


La frase que aparecía en The Oakland Tribune:

"You've got a mighty clever way of getting your foot in the door, and then we can't get it closed until the whole proposition is carried", said Turner."

«A usted se le da muy bien eso de meter la cabeza (encontrar el momento oportuno), y luego no podemos cerrar la puerta hasta que termine de hablar, "dijo Turner"».  

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Y para relajarnos, una de marihuana en..

Y para relajarnos, qué tal un recorrido por Arizona, Nueva Jersey, Dakota del Sur y Montana, que ayer mismo decidieron rellenar el circulito con el sí quiero al consumo de marihuana con fines recreativos, siempre que se sea mayor de 21. A celebrar el nuevo ciclo electoral con más impuestos... 

Allá vamos...

Allá vamos.

Acción legal contra Pensilvania, por permitir recuento de votos enviados por correo dentro del plazo establecido y petición de Trump de recuento de votos en Michigan. Normalmente esta petición se contempla si la diferencia está por debajo del 1% . Seguramente caerá otra en Nevada.

Sí, señor presidente.

 A las diez vuelven a abrir las urnas en Allegheny, el condado donde vivo, para seguir con el recuento. Más de 144000 votos aún por escrutar. Y, lógicamente, el escáner de las tragaperras se atoró, con lo que habrá que contar unos 29000 votos a la vieja usanza. En Pensilvania, con un 64% escrutado, más de dos millones de voto todavía sin amo que, en estos momentos, el presidente clama son hijos ilegítimos a los que no hay que querer... Tengamos en cuenta que, los votos que quedan, son mayoritariamente demócratas, ya que el cuerpo republicano, más valeroso, no teme al virus, y prefiere confirmar in situ que su voto ha entrado.  

El conteo seguirá hasta el viernes por la mañana. En Wisconsin y Michigan supongo que terminarán antes. 

Me atrevo con predicción. Nevada, Michigan y Wisconsin para Biden. 270, la cifra mágica que Trump intentará llevar hasta el Supremo para que se estrene la nueva jueza. 

La verdad es que a América no se le puede echar en cara que no sabe cómo mantener el suspense. 

Y una cosa más. Ayer claramente se vio que, el partido republicano, es Trump.  Así que lo que el presi diga...

martes, 3 de noviembre de 2020

Calentando motores.

Calentando motores. 

A las 3 de la tarde solo dos almas para ejercer el derecho al voto. Fuera, dos pancartas anunciando a los candidatos de cada partido clavadas en el césped de la iglesia electoral. Las pancartas tienen que estar situadas a más de diez pies (unos tres metros) de la entrada, ya que está prohibido hacer campaña electoral bajo las narices, estos meses encapotadas, del votante. La mesa electoral, dos pupitres separados por una mampara de plástico transparente. Hay que enseñar carnet de conducir o algún tipo de identificación que contenga una fotografía. Cuando el miembro de la mesa da con el nombre del votante, este tiene que firmar. Se le pide que retenga el bolígrafo, ya que, a continuación, otro miembro en una mesa más lejana, le hace entrega de una papeleta blanca, kilométrica, una cartulina, en la que uno deberá rellenar de tinta azul, sin salirse, el círculo elegido. En caso de borrón o de que uno se salga del círculo, hay que repetir la jugada y pedir otra papeleta. Eso dicen las instrucciones en el margen superior izquierdo.

Primera opción el grupo demócrata. Segunda republicana y tercera libertaria. Y cuarta, a rellenar con el nombre del candidato que uno quiera. Ejemplo: Tom Cruise. Arnold Schwarzenegger quedaría invalidado ya que el pobre no nació en Estados Unidos y, por lo tanto, la presidencia le está vetada. 

El votante se sienta en unos pupitres más alejados. Están cubiertos por amplias orejeras de cartón blanco que llevan la bandera estadounidense estampada en el centro. Una vez acabado el proceso de selección, uno de los vocales da instrucciones al votante para que, en una maquinita que parece una tragaperras de bar, se meta la papeleta boca arriba. Hay que esperar unos segundos para que el aparato dictamine que todo está a su gusto y nos despida con un ha votado


Antes de salir, el vocal que tiene asignada la vigilancia de la puerta de acceso despide al votante con una pegatina, un duplicado del mensaje que dio la maquinita pero en papel: ha votado. 

Esperemos que ni la tecnología ni los profesionales que la tratan hagan de las suyas esta vez.   

jueves, 29 de octubre de 2020

Kit de inglés 217: To beat the devil's tattoo.

Y con las elecciones y Halloween encima, una de miedo, to beat the devil's tattoo, de la mano del maestro: Edgar Allan Poe.

Expresión que literalmente equivaldría a "golpear el tatuaje del diablo" y que podríamos traducir por repiquetear los dedos en una superficie dura con nerviosismo, impaciencia y mal humor. 

Pronunciación para salir del paso: "tu bit de devls tatú". Y la buena aquí.


Se cree que el sentido figurado de esta forma ya se usaba hacia 1800, pero fue el vivísimo ojo de Poe, el que la recoge por primera vez de manera escrita. Poe la rescata en su relato satírico The Devil In The Belfry, El diablo en el campanario. El relato, que algunos han visto como una crítica al presidente Martin Van Buren, retrata la vida monótona de Vondervotteimittiss, (por cierto que así se pronuncia la expresión me pregunto qué hora es), una villa habitada por holandeses. La historia se publicó un 18 de mayo de 1839 en el periódico Saturday Chronicle and Mirror of the Times de Filadelfia

El texto en inglés en el que aparecía la frase:

Beat him with it so long and so soundly, that what with the belfry-man being so fat, and the fiddle being so hollow, you would have sworn that there was a regiment of double-bass drummers all beating the devil’s tattoo up in the belfry of the steeple of Vondervotteimittiss.

Y aquí, en español:

Lo golpeó tanto y con tanta fuerza que entre el campanero tan gordo y el violín tan hueco se hubiera jurado que había un regimiento de tambores redoblando la retreta del diablo en lo alto del campanario de la torre de Vondervotteimittiss.

martes, 27 de octubre de 2020

¿Cuál es el número mágico?

Con la confirmación de Barrett, ya tenemos el noveno juez en el Supremo. Aunque el número de componentes no aparece definido en la Constitución, esta cifra se ha mantenido entre los cinco y los diez. En 1866, con Andrew Jackson, el Supremo contaba siete jueces, pero cuando el republicano Ulysses Grant llega al poder en 1869, nombra dos jueces más, haciendo del 9 el número mágico. Ni siquiera el propio Franklin Roosevelt pudo oponerse a él, cuando planteó aumentar el número a quince. Su propuesta fue rechazada de manera abrumadora.


De llegar Biden al poder, su administración pasará 180 días, entre otras cosas, intentando decidir, con la ayuda de una comisión integrada por miembros de ambos partidos, si debería aumentar el número de jueces del Supremo. En estos momentos, el Supremo lo conforman seis jueces nombrados por el dedo republicano y tres por el demócrata. Biden de sobra sabe que, si a su administración le da por abrir el frasquito de las esencias, podemos encontrarnos con que la siguiente, de ser republicana, haga lo mismo, y que, de producirse nuevas alternancias ideológicas en la Casa Blanca, nos encontremos con un número indeseado en el Supremo. Desde luego, la magia del nueve no será.    

domingo, 25 de octubre de 2020

Artistas ennegrecidos.

 La semana pasada veía un documental sobre la vida del periodista Walter Winchell y una puesta en escena virtual de Wild, obra del dramaturgo inglés Mike Bartlett, y, por las mismas fechas, un 20 de cotubre pero de 1947, tenemos a una Comisión del Congreso en Washington, intentando dar con los comunistas de Hollywood. Entre los señalados, destacó un grupo conocido como "the Hollywood Ten", los Diez de Hollywood, aunque, en realidad, eran once. El otro era Bertolt Brecht pero este logró escapar y refugiarse en Alemania. Diez hombres que, amparándose en la Primera Enmienda, opusieron una resistencia por la que pagaron un precio, mil dólares de multa a cada uno y un año de prisión, además de no poder ganarse el pan con su trabajo como guionistas, (con la excepción de Edward Dmytryk, al que, desde prisión, conseguirían sacarle una lista denunciando a más de veinte compañaros del cine), ya que la industria cinematográfica prometió a la Comisión que no los contrataría. Aunque algunos, como Dalton Trumbo, consiguieron dar esquinazo a la prohibición valiéndose de pseudónimos. En 1957, haciéndose llamar Robert Rich, Trumbo ganó el premio al mejor guion original por El Bravo, historia que, por cierto, nos recuerda al Toro Ferdinando, de Munro Leaf. Los otros nueve de Hollywood fueron Alvah Bessie, que había luchado en la guerra civil española, Herbert Biberman, Lester Cole, Edward DmytrykRing Lardner Jr., John Howard Lawson, Albert Maltz, Samuel Ornitz, y Robert Adrian Scott. 

La industria cinematográfica, presionada por la Comisión, añadió otras 325 personas a la lista negra. Por ella pasaron figuras como el compositor Aaron Copland, Dashiell Hammett, Dorothy Parker, Arthur Miller, Orson Welles, Ben Barzman, guionista de El CidMichael Wilson, guionista de Lawrence de Arabia, o el actor Phil Loeb, que se quitó la vida en un hotel de Nueva York en 1955, incapaz de resistir el acoso. 

En 1997 miembros de los Gremios de escritores, directores, actores y productores se unieron para pedir disculpas formales por haber participado en la caza de brujas macartista. Ese año, cincuenta y cinco películas recobraron a sus legítimos guionistas, aunque, desgraciadamente, muchas siguen echando en falta a su creador. Y ya ni hablemos de las series de televisión. 

Curiosidad: Espartaco fue la primera película en recobrar a su guionista ennegrecido. Dalton Trumbo.

sábado, 24 de octubre de 2020

Kit de inglés 216: cooking with gas.

Y hoy nos volvemos a la cocina con cooking with gas. Literalmente "cocinando con gas" y que podría traducirse por finalmente vamos por buen camino. La pronunciación casera "cúquin guiz gas". Y la buena aquí 

Parece que esta expresión salió de una frase publicitaria de la Asociación americana de gas, una compañía de gas natural que buscaba convencer al público de que dejara de usar leña y electricidad en los fogones y que, lógicamente, se pasara al gas. Es una forma relativamente nueva, ya que se piensa que se originó a finales de los años 30 o a principios de los 40 del pasado siglo. 


Según Martha Barnette, presentadora del fantástico programa A Way With Words, la frase la acuñó Deke Houlgate, un trabajador en dicha empresa. De alguna manera, los guionistas que escribían para el comediante Bob Hope recogieron la forma, dándole difusión especialmente a través de las apariciones de Hope en la radio. Otro comediante que se valió de esta frase fue Jack Benny. Incluso el Pato Lucas la utiliza en 1943. Esta expresión también tuvo muy buena aceptación entre los músicos de jazz.         

Frase: He is cooking with gas now.

Finalmente [el proyecto que tenga entre manos] marcha bien.

miércoles, 21 de octubre de 2020

El Poder del cotilleo y la horma de su zapato.

Y hoy, al cine. El martes veía en PBS, la televisión pública, un documental sobre la vida del periodista Walter Winchell, titulado The Power of Gossip, El Poder del cotilleo, (narrado por Whoopi Goldberg). Para los que hayan visto la película Sweet Smell of Success, (literalmente "Dulce olor del éxito"), en España Chantaje en Broadway, el impresionante Burt Lancaster encarnaba a J.J. Hunsecker, personaje basado en Walter Winchell. Este magnífico largometraje lo dirigió Alexander Mackendrick y se estrenó, curiosamente, un 4 de Julio, Día de la Independencia estadounidense, de 1957. Hay un biopic de Winchell que HBO hizo para televisión en 1998. 

La película de 1957 cuenta con guion del fantástico Ernest Lehman y del inmenso Clifford Odets, probablemente el dramaturgo que más huella haya dejado en autores como Arthur Miller, Neil Simon o David Mamet. Música de otro grande: Elmer Bernstein. Y Toni Curtis haciéndole sombra a Lancaster en el personaje de Sidney Falco, el agente de prensa, ambicioso, que va en busca de Hunsecker para que vocee en su afamada columna el nombre de sus clientes, pero que, a cambio, tiene que entregarle al periodista su integridad, si quiere lograr el éxito profesional que se ha propuesto. No pretendo desvelar toda la historia. Solo añadir que la hermana de Hunsecker, Susie, y su novio, Steve Dallas, un músico de jazz, son los que pondrán a prueba la moralidad de Falco porque la del hermano periodista, ya se sabe de qué pie cojea.

Y, aunque en la vida de Winchell no parece que hubiera una Susie, sí hubo una June, compañera sentimental, e hijos, a los que, parece, destrozó la vida. El hijo, incapaz de contentar al padre, se suicidó, la esposa le dejó, y a la hija le arruinó su vida artística. Winchell, que reconoció en el cotilleo un nuevo poder, fue un gran claroscuro. De hecho, desde su columna, (más de 50 millones de lectores diarios en las décadas que van de los años 20 hasta principios de los 60), defendía el New Deal de Roosevelt, no tenía problemas en tildar a Hitler de homosexual, a Charles Lindbergh lo puso a caldo por su antisemitismo, o en defender la igualdad racial. Pero, lo que son las cosas. Una cena en el Stork, el club más conocido de Nueva York gracias a la mesa 50, la que le tenían reservada, fue el comienzo de su declive. Josephine Baker, a la que previamente había defendido en su columna, fue a cenar a dicho club. Los camareros habían recibido órdenes de que no la sirvieran. Baker llamó por teléfono a la NAACP, La Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color, y allí que se presenciaron, con pancartas a la entrada denunciando la discriminación. Baker le echaba en cara a Wintchell que, en aquella ocasión, no la hubiera defendido.   

La rabia lo cegó. Comenzó una campaña de difamación contra Baker, (la acusaba de haber flirteado con Rusia en 1936), lo que obligó a Baker a cancelar su gira americana y volverse a Francia. Y al periodista que aireó su desaire, Barry Grey, le pegaron una paliza, quizás algún recado de su parte, tenía bastantes conocidos en el FBI. Desde las ondas de su programa de radio, luego también tuvo un par de programas televisivos pero que no lograron la resonancia de este, aprovechaba para insultar a todo aquel que mostrara cierta simpatía por el comunismo. La escritora Dorothy Parker fue una de esas personalidades que sufrieron sus ataques. Inevitable que su odio no fuera a caer en brazos del temido anticomunista: McCarthy. 

Con el destape de McCarthy, los liberales van a por el demagogo derechista. Y acaba mal. Winchell acaba mal. En términos literarios hay, lo que se dice, justicia poética, porque, el cotilleo, que a él una vez le valió el miedo y la reverencia de los famosos, temerosos de entrar en su punto de mira, se vuelve contra él. El cotilleo, la mentira, y la mala fe a veces también se pueden plantar con la horma de su zapato.  

lunes, 19 de octubre de 2020

La memoria de los Antrobus.

Hace unos días, precisamente la festividad de Teresa de Jesús, el 15 de octubre pero de 1942, celebrábamos el estreno de la obra The Skin of Our TeethLa piel de nuestros dientes, de Thornton Wilder, que tuvo lugar en el Shubert Theatre en New Haven, Connecticut. Un mes después se llevaría a Nueva York donde el personaje principal, el de Sabina, estaría a cargo de Tallulah Bankhead, bajo la dirección de Elia Kazan y acompañada en el escenario por Fredric March, Florence Eldridge y Montgomery Clift. Vivien Leigh haría de Sabina en 1959, en una adaptación para la televisión. 

La frase, además de ser una expresión idiomática en inglés que podríamos traducir por por los pelos, es una referencia bíblica sacada del Libro de Job, capítulo 19, verso 20: My bone cleaveth to my skin and to my flesh, and I am escaped with the skin of my teeth. "El hueso se me clava en la piel y en la carne, y casi no logro escapar". Una frase bastante adecuada para los trabajos que tiene que soportar la familia Antrobus, que casi no lo cuenta por una edad del hielo, un diluvio y una gran guerra que les toca vivir. El invierno, el agua y el conflicto bélico que pone a padre e hijo en bandos distintos casi se los lleva por delante. 

Dividida en tres actos, seguimos a la familia Antrobus, que le ganó a Wilder su tercer Premio Pulitzer, una familia corriente y moliente que vive en la ciudad ficticia de Excelsior, en Nueva Jersey. George, el padre, al que podemos identificar con la figura de Adán, y que, en la obra, ha creado el alfabeto, las matemáticas y ha inventado la rueda, es amigo de Homero y también es coetáneo de Moisés. Maggie, a la que su esposo George llama en varias ocasiones Eva, en clara alusión a su media costilla, y los hijos, Henry, a veces identificado como Caín y que odia al padre, y Gladys, la hija a la que se pretende moldear sumisa y que el hermano envidia, una suerte de Abel femenina. Y finalmente la criada, Lily Sabina, su nombre, una doble alusión a Lilith, la primera mujer de Adán y al rapto de las sabinas. 


Lógicamente el nombre Antrobus procede del griego άνθρωπος, “Anthropos” “humano,” una manera de Wilder para indicar que la family Antrobus somos todos. Como siempre, es difícil encorsetar una obra bajo una sola categoría. Algunos han querido ver en The Skin of Our Teeth una obra surrealista. Otros dicen que la obra es una exploración literaria del amor y la lujuria. Otros, que es una alabanza de las bondandes de la educación. Los hay que defienden que estamos ante una condena a la avaricia. Otros ven en ella una advertencia sobre la destrucción de nuestro planeta, y hay otros a los que la obra les parece un canto a la ingenuidad del hombre. 

A la obra tampoco le faltan detractores: los escritores Joseph Campbell, Henry Morton Robinson o Julian Sawywer, entre otros, han señalado que dos de los premios Pulitzer de Wilder, The Skin of Our Teeth y Our Town, Nuestra ciudad, son un plagio, en especial del Finnegans Wake de Joyce y de la obra The Making of American, Ser norteamericanos, de la pittsburguesa Gertrude Stein, por no decir del omnipresente Brecht. A Wilder también se le ha achacado que sus obras exuden ese típico optimismo americano que ignora la otra cara del país. En Europa, especialmente en la Alemania que se abrió tras la Segunda Guerra Mundial, tuvo y sigue teniendo muchos seguidores. El mismo Wilder viajó hasta allí.

Y si estas influencias parecen innegables, lo cierto es que a Wilder tampoco se le puede restar el mérito que merece. El Bardo, sin ir más lejos, tomó las Crónicas de Holinshed para crear muchas de sus obras históricas, algunas se encuentran entre las más veneradas, pero, como bien dejó claro Shakespeare, no es lo que se toma lo que cuenta, sino en lo que se convierte. Y, Wilder, lo que toma, lo transforma con maestría.

Otra de las cosas que Wilder deja bien claro en The Skin of Our Teeth es que, los que no estudian y revisan la historia, están condenados a repetirla. De ahí la pertinacia de algunos para que esta se olvide. 

Feliz Día, Escritoras

domingo, 18 de octubre de 2020

Va a tener razón...

Pues es probable que el presidente vaya a tener razón. Que votar por correo no sea una gran idea, sobre todo después de que se haya pillado in fraganti a varios trabajadores de correos tirando votos a la basura. El día 7 de octubre fue en Nueva Jersey, feudo demócrata, donde 99 votos aparecieron en la papelera. Hace unos días, en Kentucky, que no es demócrata pero que, casualidad, vio unas cien papeletas de votantes demócratas también en la papelera.

Y, para facilitarle al ciudadano la papeleta, estados como Florida, Luisiana o Pensilvania han tenido sus respectivas webs con caída de tensión, ya que no dan abasto con tanto tráfico y el personal no puede registrarse para votar. En Virginia, alguien se marcó la gracieta de cortar un cable, con lo que el apagón obligó a que un juez federal tuviera que añadir un par de días al plazo de inscripción. Florida también ha dado un día más. Mientras que en Pensilvania, aunque la web estuvo unas cuantas horas no operativa, la fecha no se ha cambiado. Mañana, lunes, es el último día para registrarse.

Y parece que vamos a tener récord de participación. A 11 de octubre, se han recibido 9,3 millones de votos. Por estas mismas fechas, pero de hace cuatro años, en octubre del 2016, no se había llegado al millón y medio de papeletas. 

Y, por lo que parece, la covid-19 no pinta muy bien para el presidente, que, probablemente, impugnará el resultado ante el Supremo. Y así nos plantaremos por lo menos hasta febrero, con alguna que otra sorpresa más que el Senado logre colar. El presidente ha manifestado que, en caso de perder las elecciones, contempla la posibilidad de abandonar el país.  

Me parece que sí, que el presidente va a llevar razón...

jueves, 15 de octubre de 2020

Kit de inglés 215: laid-back

Hoy nos repanchingamos, pero tiene que ser en el respaldo de una silla, ya que de aquí deriva la expresión de la semana, laid-back. Literalmente "sentado en una silla con un respaldo ligeramente reclinado" comienza a emplearse como sinónimo de cómodorelajado de buen trato en los años 50 del siglo pasado. 

La pronunciación casera: "léid bak". Y la buena aquí.     


Frase: She has a laid-back attitude.

Ella se comporta de manera relajada. 

miércoles, 14 de octubre de 2020

El saber más, cuestión de supervivencia.

El formato virtual o híbrido al que nos ha condenado la pandemia parece que ha descontrolado la cantidad de deberes que los profes mandan para casa. Si esta hubiera pillado a los niños de 1901, por lo menos a los de California, se hubieran librado de ellos. Es más, por aquel entonces, una ley prohibía que los menores de 15 años se llevaran trabajo a casa, ley que fue derogada en 1917. 

Pero no fue hasta la Guerra Fría, en concreto hasta el lanzamiento del Sputnik, en 1957, cuando el país comenzó a tomarse en serio "la amenaza rusa". Y de ahí, el ascenso meteórico de los deberes, sobre todo de las tareas de ciencias, matemáticas e idiomas, hasta llegar a otra nueva amenaza en los 80: la competitividad japonesa. Durante las décadas intermedias, los años 20 y la Gran Depresión, se siguió defendiendo, sobre todo por aquellos que eran de ideología más liberal, que hacer deberes en casa era una pérdida de tiempo y que, además, era pernicioso para la salud del estudiante. El filósofo y psicólogo John Dewey fue uno de los máximos exponentes de este movimiento antideberes. En los años 30, la Asociación de la Salud del niño le dio la razón a Dewey, defendiendo en un estudio que mandar deberes era un delito legalizado y que, hacerlos, aumentaba la tasa de mortalidad adolescente. El sedentarismo era el culpable, ya que propiciaba la diabetes, enfermedades cardiacas y la tuberculosis. 


Pero con la escasez de empleos que dejó la Gran Depresión, los estudiantes comenzaron a quedarse en el cole o en el insti después de clase con la esperanza de aprender más y hacerse con un buen empleo. Y así, hasta el Sputnik, que, a su vez, lanzó la National Defense Education Act, La Ley educativa para la defensa nacional, un billón de dólares americanos que se tomaban el saber más como una cuestión de supervivencia.  

lunes, 12 de octubre de 2020

¡Que bajo su techo solo vivan hombres sabios!

Y hoy, festivo, metidos en el primero de los cuatro días de audiencias que sacarán adelante la confirmación de Barrett, otra de efemérides. En este caso recordamos la colocación, en 1792, de la primera piedra de la residencia presidencial estadounidense, la Casa Blanca. Con primer inquilino el 1 de noviembre de 1800 el presidente John Adams y familia. La Casa Blanca se llamó así por el color grisáceo de la piedra franca virginiana con la que se levantó y que contrastaba con el color rojizo de las viviendas circundantes. 

El ingeniero francés Pierre Charles L'Enfant se encargó del trazado y de la distribución de los espacios, mientras que el americano de descendencia irlandesa, James Hoban, fue el que dirigió las obras. L'Enfant fue despedido ese mismo año en 1792. Y todo por culpa del Capitolio, que también se le había encomendado a él el mes anterior, pero enfrentamientos con los que le encargaron la obra pusieron punto y final a su participación.  

El edificio es de estilo neoclásico y está influenciado por la Casa Leinster en Dublín y un boceto que Hoban encontró en Libro de arquitectura, de James Gibb. 


Curiosidades: el sitio lo eligió George Washington en tierra que los estados de Maryland y Virginia donaron. En 1814, las tropas británicas prendieron fuego al edificio, que tuvo que ser reconstruido.    

Y otra curiosidad: en una de sus cartas a su esposa Abigail, John Adams dejó escrito: "ruego al cielo que colme a esta casa de las mejores bendiciones, y a quienes la habiten de aquí en adelante. ¡Que bajo su techo solo vivan hombres sabios!  Como recordatorio, Franklin D. Roosevelt hizo grabar estas palabras en el salón comedor. 

viernes, 9 de octubre de 2020

Kit de inglés 214: Are you kidding me?

Y esta semana, una de guasa con Are you kidding me? Literalmente "¿Estás comportándote como un niño conmigo?" y que podríamos traducir por ¿Me estás tomando el pelo? Este americanismo es relativamente nuevo, ya que se registra por primera vez en 1945. 

Probablemente la expresión parte de otra registrada en 1914, No kidding, y que en español equivaldría a nuestro sarcástico no me digas. Por cierto que, como sustantivo, kid tiene varios significados. Puede traducirse por "niño" o "niña". ¡Pero también es la cría de una cabra! Y ya que estamos rizando el rizo. Todos hemos oído hablar de Billy the Kid, "Billy el niño", me refiero al forajido americano, no al expolicía del franquismo. Pues bien, "Billy", es una palabra que, además de ser nombre de chico, "Guillermito", también puede significar "chivo", es decir, "cabra macho". 

Pronunciación casera de Are you kidding me?: "ar yu kídin mi?" Y la buena aquí.

martes, 6 de octubre de 2020

El joven Frankenstein.

Y, después de tanta intoxicación vírica, sobre todo presidencial, hoy, una ventana cultural con Frankenstein de Mary Shelley. Manual Cinema, de la mano de City Theatre, estos días, (la última representación será el 18 de octubre), lleva ofreciendo un espectáculo vistoso, creativo, entretenido y elegante del clásico. Duración, 65 minutos. La justa para que no se hiciera interminable y evitar la posibilidad de acabar en el barranco de la odiosa repetición, (entiendo que, a veces, pero solo a veces, la necesidad la reclama). 

El entorno, como si tuviera conciencia de que estábamos allí para que nos entrara miedo en el cuerpo, acompañó. Luna llena, viento, lluvia y claqueticlá de tren de fondo deslizándose con tranquilidad fantasmal en la cercanía nos clavó el espíritu victoriano de la obra. Y eso que manteníamos las ventanillas del coche bien subidas. No he mencionado que el espectáculo se proyectaba en un autocine, manera creativa para dar esquinazo a la Covid. Se nos facilitó una emisora de radio por la que salía la música en directo de una mini orquesta. 


Tras una pantalla gigante apoyada en los huesos de hierro de una antigua fábrica de acero, (el aire era tan fuerte que a veces conseguía doblarla, reforzando así el terror de la obra), actores de carne y hueso, creo recordar que todos eran mujeres, salpicaban su representación con la de marionetas iluminadas bajo los focos de un proyector que los actores acercaban o alejaban de este, dependiendo del efecto que buscaran. La puesta en escena del clásico me recordó al Bunraku japonés, pero, en este caso, tras la pantalla, aderezado también con fantásticas piezas musicales de cosecha propia, que, aquí y allí, me traían la locura del marilandés Frank Zappa. 

Aquí dejo el tráiler de Manual Cinema, la compañía que con tan buen tino ha captado la maternidad y el proceso creativo de la escritora Mary Shelly a través de su deslumbrante hijo, el joven Frankenstein.

domingo, 4 de octubre de 2020

A por el torio...

Y, mientras recuperamos al presidente, otro que también se recupera, y por mandato presidencial estadounidense. El uranio. El 30 de septiembre Trump firmó una orden ejecutiva declarando al uranio estadounidense especie amenazada. 

Lógicamente, la incapacidad china y rusa a la hora de comprometerse a disminuir su producción, ha hecho que el gobierno estadounidense, que, desde el 2015 ha ido bajando considerablemente la suya, vea la seguridad del país y su estabilidad económica  amenazadas.  

De momento, la independencia estadounidense de proveedores extranjeros queda garantizada por la gran cantidad de existencias con las que cuenta. Para las armas nucleares, que tiran de tritio, isótopo radioactivo que se usa como combustible nuclear, esa independencia alcanza hasta el 2041. La Armada, que necesita uranio enriquecido para mover los reactores nucleares, está de suerte, ya que se prevee que, por lo menos, hasta mediados del 2050, tenga existencias. La preocupación del gobierno no es infundada, ya que, de momento, los proveedores extranjeros tienen prohibido vender uranio con fines militares. 


Es en Utah, Tejas, Colorado y Arizona donde se encuentra el mayor número de minas de uranio del país. Sin embargo, muchas tuvieron que cerrar porque no eran rentables. Pero el uranio no solo tiene usos militares. TESLA, sin ir más lejos, necesita uranio para traernos el futuro a casa. Y ya que está por el mercado sostenible y las energías limpias, quizás Musk no tenga inconveniente en dejarse unos ahorrillos para estudiar fuentes alternativas, como el torio. China y La India ya llevan años experimentando con este combustible.

Y para los escépticos que piensen que las energías que no sean de origen fósil no pueden saciar la sed mundial y que necesitamos los combustibles fósiles como agua de mayo, aquí va un estudio, recientito, de la Universidad de Leeds. Según el estudio, con que, para el 2050, se aumentara un 17% la producción de energías de origen no fósil, los diez billones de personas que habitarán la Tierra en esa fecha podrán llevar una vida bastante digna y tendrán sus necesidades energéticas cubiertas.

Andrew Yang, uno de los pretendientes de la Casa Blanca en estas eleciones, ya se atrevió a ensalzaren su programa electoral los valores del torio como combustible alternativo. Y aquí, años antes, en el  2012, el ingeniero Kirk Sorensen, anunciando las posibilidades del mismo.

viernes, 2 de octubre de 2020

Kit de inglés 213: No more bullshit.

Y tras un primer debate marcado por una oratoria propia de la mismísima Atenas clásica, nos vamos con más vocabulario electoral. Hace unas semanas colgaba una entrega gracias a un vecino, y hoy, vuelvo a quedar en deuda con otro que ondeaba su eslógan en una impresionante bandera con un No more bullshit. 

Eslógan político cedido por la inventiva republicana y que debemos traducir por Basta ya de mentiras. La traducción literal: "no más mierda de toro".  ¿Y por qué excremento de toro? Probablemente por el fuerte olor que desprende. 

La pronunciación casera: "nóu mor búlshit". Y la buena aquí

Esta expresión idiomática parece surgir en 1915, y, años más tarde, en 1942, ya se registra su forma verbal. Como eslógan político para estas elecciones, el origen parece estar en Tulsa, Oklahoma.

Si se busca otro mensaje electoral pixelado en bandera que vaya más directo al corazón, quizás se prefiera, (advierto que lo que viene a continuación no es precisamente música angelical y que a algunos la combinatoria podría resultarles obsceno), optar por "Trump 2020. Fuck your feelings" y que podríamos traducir por "Trump para el 2020. A la porra con tus sentimientos ".      

Desgraciadamente tanto "No more bullshit" como "Fuck your feelings" vienen en talla única, con lo cual si el sentimiento a desplegar no cabe en la bandera, el propietario tendrá que explorar otras alternativas para desquitarse. Consuelo: el material es de alta calidad y a prueba de envejecimiento. Aunque no quiero ser agorera, pero algunas críticas se quejan de que la imagen, después de unas cuantas horas de exposición, se borra con facilidad.   

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Atrévete a ser más o cosa de...

Hoy seguimos tirando del hilo de la filantropía. Hace unas semanas Chuck Feeney, peso pesado de las tiendas duty free, anunciaba que, a sus 89, se había deshecho de casi todo su capital. Desde que comenzara a desprenderse de su dinero, hace cuatro décadas, más de 8 billones de dólares americanos, que no europeos, han ido a parar a organizaciones benéficas. En el 2012, Feeney se quedó con un remanente de un par de millones para él y su esposa. El dinero cedido no lleva nombre, es decir, lo donó de manera anónima. 

Y, aunque la generosidad de Feeney no puede ni debe caer en saco roto, quizás quede eclipsada por la de Andrew Carnegie, el magnate y filántropo más importante de su época, que tuvo que vérselas con uno de los peores conflictos laborales que haya visto este país. La huelga en su fábrica de acero, en Homestead. La calle Farragut, en Munhall, abre el cementerio en el que descansan algunas de las víctimas del encarnizado enfrentamiento. Cuesta creer que, el niño escocés que escapara de la pobreza y se instalara en Pittsburgh con su familia, empleándose en lo que pudiera y que, prometiera, como si se tratara de una Escarlata O'Hara, que curaría la pobreza cuando fuera joven, pudiera llegar a dicha infamia. 

Lo que sorprende es que la edad no extinguió la llama de este idealismo. Probablemente, el desastroso encontronazo entre los agentes especiales para reventar la revuelta obrera contratados por la famosa Agencia Pinkerton, y los trabajadores de su fábrica en Homestead, fuera lo que acelerara su camino a la filantropía. Y en honor a Carnegie hay que decir que lo labró, aunque su mentalidad capitalista, (el estereotipo dice que en los escoceses esta característica se exacerba), siempre leal al darwinismo social de Herbert Spencer, le jugaba malas pasadas e iba un paso por delante de su corazón de filántropo. Estaba bien darse a la comunidad, pero, para dar, había que recibir. Por eso los regalos de Carnegie eran parciales. Podía ceder el terreno, por ejemplo, pero la comunidad que pretendía su donativo tenía que contribuir con regalo similar. Cuando se trataba de una biblioteca, el escocés-americano solía poner el edificio, pero el pago de los libros salía de las arcas de la comunidad. Con esta contribución parcial, el hombre más rico de su tiempo pretendía grabar en la memoria de la comunidad que solicitaba el regalo dos cosas: que, al participar económicamente en la empresa, también a ella le pertenecía de pleno derecho el regalo, y que, por tanto, debía sentirlo como suyo. Y la segunda, que no olvidara el valor del dinero y de lo que costaba ganarlo. Eso sí, el anonimato no iba con Carnegie y las placas con su nombre lucen en todos los proyectos en los que contribuyó.  

Era en 1868, hacía poco que acababa de terminar la Guerra de Secesión, el industrial contaba treinta y tres años, cuando aquel idealismo adolescente volvió a despuntar con fuerza, aunque ya filtrado por la edad. En una carta a sí mismo, Carnegie proponía destinar 5000 dólares anuales, unos 92000 de ahora, para su bolsillo. Lo que le sobrara lo dedicaría a obras benéficas. Y añadía. "Cuanto más soy, más puedo dar". Sin duda, después de Keynes, sobre todo a partir de los años 80 del siglo pasado, una de estas creencias parece haberse invertido y establecido en un "cuanto más me quede, más soy". 

Pero Carnegie no se desprende del todo de su careta como brillantísimo magnate, ni siquiera en 1901, cuando le vende a otro gran desconocido, J.P Morgan, la Carnegie Steel Company por 480 millones de dólares de la época para dedicarse a "ser más". Entre medias, en 1889, Carnegie publica El evangelio de la riqueza, un librito con sus pensamientos empresariales. "El hombre de negocios es más inteligente que el hombre común". "La desigualdad es inevitable y hay que aceptarla guste o no". "El que es rico debe dar ejemplo: vivir una vida sin ostentación, modesta. Debe proveer para los suyos, pero moderadamente". Y el conocidísimo "morir rico es morir en desgracia". 

Y se mantiene fiel a sus principios. Dos años antes, había firmado un contrato prenupcial con la que sería su esposa en el que le dejaba bien claro su intención de deshacerse de la mayor parte de sus bienes, barrruntando, quizás, que, para construir la paz, nada menos que la mundial, hacia ella empujó su fortuna, debía emplear inmensos recursos. 

El hombre que se llevara el contrato del siglo con la Marina estadounidense para construir la Gran flota blanca, buques de guerra encomendados por el presidente Benjamin Harrison con los que luego se dará el paseillo circunvalando el mundo para demostrar su hegemonía militar el que creía su aliado para allanar este camino a la paz, el presidente Teddy Roosevelt, nunca aparcó la idea de que el dinero podía comprarlo todo, incluso la paz. Carnegie tuvo que conformarse con "su atrevimiento de ser más", porque ya sabemos que los políticos son capaces de desbaratar cualquier ilusión. En este caso fue la glotonería de Roosevelt. Carnegie había conseguido que el Kaiser se reuniera con su admiradísimo Roosevelt, pero una cacería/expedición a África subvencionada con su dinero, (el pago de la aventura era condición para el encuentro), dio al traste con sus planes de paz. El encuentro se llevó a cabo a principios de 1910, pero para entonces Roosevelt ya no ocupaba la presidencia de su país. 

En 1920 Carnegie ya se había ido de este mundo. Se ahorró el disgusto de ver cómo su país adoptivo, América, decidía no formar parte de la Sociedad de las Naciones. Eso sí. A Woodrow Wilson se le recompensaría con el Nobel de la Paz por haber sido el impulsor de dicha Sociedad. 

"Atreverse a ser más". Cosa de filántropos.