viernes, 30 de junio de 2017

Kit de inglés 48: to cut the mustard

Hoy, un poco de comida. Probablemente será por la cercanía del 4 de Julio y el famoso atracón-concurso de perritos Nathan's.

La mostaza es la protagonista. Ya sé que a algunos les repugna este condimento, y que, en Estados Unidos, se considera un sacrilegio pintarrajear con ketchup, por cierto, una palabra probablemente de origen chino, y mostaza un perrito caliente.

La expresión idiomática to cut the mustard, literalmente cortar la mostaza, significa no estar a la altura de las circunstancias. No dar la talla, vamos. He aquí una transcripción de andar por casa. (Tu kat de músterd). Y ahora la buena.

Pero el término no tiene nada que ver con el mundo culinario. no se sabe la fecha exacta en la que se acuñó el término, pero fue O. Henry, ese magistral contador de cuentos, el que en 1907 registró la expresión cut the mustard.  Y lo hizo en "CUPID A LA CARTE" (Cupido a la carta) una historia que apareció en su colección The Heart of the West (El corazón del Oeste).  

La frase.

Some politicians do not cut the mustard (Algunos políticos no están a la altura). 

jueves, 29 de junio de 2017

España en nuestros corazones: estadounidenses en La Guerra Civil Española de Adam Hochschield

Aquí dejo una reseña que escribí hace tiempo sobre el libro de Adam Hochschield, España en nuestros corazones: estadounidenses en La Guerra Civil Española y que acaba de salir publicada en el boletín Todo Literatura. De momento, el libro solo está disponible en inglés. Por si alguien estuviera interesado en compartir la memoria de algunos de los combatientes internacionales, Javier Velasco, editor de la revista, me ha dicho que, precisamente, el sábado 1 de julio se hará un homenaje a los brigadistas internacionales. También se celebrará la octogésima marcha conmemorativa de la batalla de Brunete.



Adam Hochschield es escritor, historiador y profesor de periodismo en la Universidad de Berkeley. El fantasma del rey Leopoldo, una narración sobre la colonización del Estado Libre del Congo, es su última obra traducida al español. Reconocimientos no le faltan. Cuenta, entre otros, con el Theodore Roosevelt-Woodrow Wilson, Los Angeles Times Book Prize o el PEN USA Literary Award. También es miembro de la American Academy of Arts and Sciences (Academia Americana de las Artes y las Ciencias). 

El primer terrorista estadounidense

Uno de los asuntos en el que los estadounidenses no logran ponerse de acuerdo es en decidir si John Brown fue un terrorista, el primero que dio esta tierra. Hasta la fecha, y eso que han pasado desde que lo ajusticiaron en 1859 en Charles Town, en la actual Virginia Occidental, unos cuantos añitos, seguimos con las mismas. Y parece que va para largo.

Son muchos los calificativos que a este abolicionista nacido en 1800 en Torrington, Connecticut, se le tienen reservados: demente, mesiánico, mártir, terrorista, por nombrar unos cuantos. ¿Y qué hizo para granjearse tanta visceralidad? 

Reclamar, por medio de la violencia, la abolición de la esclavitud. No le importaba arriesgar su vida y la de sus hijos si con ello alcanzaba dicho propósito. En 1859 dirigió un ataque en Harpers Ferry contra el arsenal federal para incitar la insurrección de los esclavos, aunque en Kansas, ya tuvo ocasión de dirigir ataques y coordinar asesinatos de algunos terratenientes esclavistas.

Decir que John Brown era blanco y celoso calvinista. Seguramente a muchos blancos, además de parecerles incomprensible que apoyara una causa que ni le iba ni le venía, la violencia contra los suyos para legitimar los derechos de unos esclavos tampoco es que les hiciera mucha gracia.
  
Brown no consiguió su objetivo, incluso se llevó por delante la vida de un trabajador negro. Eso sí. Muchos coinciden en señalar a Brown como la mecha que hizo prender la Guerra de Secesión y no la elección de Lincoln. Por cierto que, entre los asistentes a su ejecución pública, se encontraba John Wilkes Booth, tristemente recordado por asesinar al presidente.

miércoles, 28 de junio de 2017

Para que luego digan que Trump es malo...

Esta semana más noticias del mundo del espectáculo.

Si hace unos meses anunciaban que la mítica serie de televisión, Will&Grace, volvería momentáneamente a NBC con diez episodios, Roseanne volverá con ocho a ABC. Y todo gracias a Trump. Para que luego digan que de este presidente nada bueno podía esperarse.

martes, 27 de junio de 2017

California la tiene tomada con .... pero sobre todo con...

Kansas, Misisipi, Carolina del Norte, Tennessee, Alabama, Kentucky, Dakota del Sur y la última incorporación: Texas. 

Estos son los estados a los que California prohíbe viajar a sus empleados con dineros de sus arcas. 

¿El motivo? Solidaridad con las comunidades de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBT). 
Texas acaba de aprobar una ley que permite a las agencias de adopción rechazar una solicitud basándose en la orientación sexual del solicitante. 

No sé quién se agotará antes, si California o la miniliga. Los dineros, como siempre, decidirán. Eso, y los deportes. No olvidemos los deportes. No sé cómo se lo tomarán los papás y las mamás, y los alumnos, claro, de las instituciones estatales. ¿Vencerá la solidaridad? De momento, a rascarse el bolsillo y a celebrar el Orgullo, si es que dejan. 

lunes, 26 de junio de 2017

En el aeropuerto: A ver, qué llevas ahí.

Parece que quitarnos los zapatos, sacarnos todo lo que llevamos en los bolsillos, incluido el kleenex usado, y que nos radien y cacheen al pasar el arco no es suficiente. La TSA (Transportation Security Administration), organización encargada de la seguridad aeroportuaria, se está pensando que pongamos los libros que llevamos en el equipaje de mano en la cinta transportadora. Lógicamante, el horror me asalta, porque digo yo que los rayos X para algo estarán. Pero parece que no es así. 

Si una fuera malpensada, le daría por creer que los libros escritos en lengua no inglesa van a ser mirados con lupa y que la misma suerte correrán los que lleven una carátula del presidente. 

Soluciones pocas: Llevar un tocho de fotocopias o descargarse el libro electrónicamente. Si se es muy rumboso, se puede ir bien pertrechado o pertrechada de la revista Play Girl o su equivalente masculino, para dar algo de que hablar y de ver. Si la seriedad es lo nuestro, recomiendo un buen tocho en ruso.

Patti Lupone tiene un mensaje para Trump

Patti Lupone, considerada una de la divas de Broadway, su Evita goza de muy buena salud, ya sabemos que no tiene muy buen carácter y que no se anda por las ramas, y si a un espectador petardo le tiene que mandar al cuerno, no tiene reparos en hacerlo.

Eso es lo que le pasó a uno mientras asistía a la representación de una comedia del dramaturgo Douglas Carter Beane. El dichoso móvil. Ni corta ni perezosa Lupone interrumpió la representación para quitarle el vicio a la espectadora. Cuando bajó el telón, esta lo recobró para poder seguir con su campaña de a ver a cuántos espectáculos puedo ir sin que me lo quiten. 

Pero me parece que Trump no va a correr la misma suerte que la asistente, a la que, al menos, se le permitió que se quedara hasta el final de la obra. A Trump ni eso. Lupone advierte. Si viene no actúo. ¿Y eso? Pregunta el reportero. Porque odio al.... 

Aquí dejo el video para que completemos los huecos que faltan. 


jueves, 22 de junio de 2017

Kit de inglés 47: Six of one and half a dozen of the other






















Esta semana seguimos con los numeritos. Esta vez la expresión es Six of one and half a dozen of the other. Literalmente seis de una cosa y media docena de la otra. Vamos, una expresión que viene a decir da lo mismo lo uno que lo otro. Aquí dejo un intento de su pronunciación y la de verdad. (Síks of gúan and a jaf a dásen of di áder). A veces, también la podemos encontrar cruzada: half a dozen of the other and six of one. 

La expresión apareció por primera vez en el volumen que cubre los meses de diciembre de 1883 a mayo de 1884 en la página 765. En la imagen podemos ver parte de esa página con la expresión de la semana en el título.

¿Cuál es la dieta alpina?

Aunque los estadounidenses no son muy dados a ajustarse mucho el cinturón (belt), sí que les gusta este accesorio. No faltan el Corn Belt, el Rust Belt o el Bible Belt, lazo que sirve para atrapar distintas regiones en las que cierto elemento, ya sea el maíz, la industria o la biblia, abunda.

Hoy le toca el turno al Borscht Belt, (Cinturón Borsch). Aunque tiene raíces culinarias, y una bastante grande porque se refiere a la remolacha, Borscht es otra manera de decir "judío". Y es que fueron los emigrantes de la Europa del Este los que trajeron esta sopa fría hecha a base de remolacha y con ella, sus tradiciones.

Este Cinturón Borsch, también conocido como los Alpes Judíos, se ceñía alrededor de las montañas de Catskill (el Rip Van Winkle de nuestro querido embajador en España, Washington Irving, era de la región), en el estado de Nueva York. 

Hasta aquí se desplazaban los veranos de los años 20 a los 70, los bolsillos de judíos pudientes y no tanto, y con ellos, su troupe. Comediantes. Sobre todo comediantes. Y no me extraña que fueran los que más abundaran, porque el antisemitismo campante de los 40 y los 50 solo podía dar excelentes filósofos, comediantes o una mezcla de los dos. ¿Quizás una especie de Woody Allen?  No es extraño que estudiara filosofía. 

Mel Blanc, voz del insidioso conejo Bugs Bunny o del desafortunado Pato Lucas entre las mil que tenía, sí, he dicho mil, Jerry Lewis, Danny Kaye, Mel Brooks, Billy Crystal o Jerry Stiller, el papá de Ben Stiller, por citar solo a unos cuantos, la lista es larga, se ganaron la vida actuando en los clubs de la zona. 

Desgraciadamente, de los hoteles, los restaurantes o los clubs solo queda su esqueleto. El fuego, el descubrimiento de nuevas rutas turísticas y la dejadez fueron sus mayores enemigos. El último superviviente fue el Kutsher's Hotel and Country Club, que aún mantuvo sus puertas abiertas hasta el 2013. Aquel entretenimiento colectivo ahora ha sido remplazado con las veleidades de potentados urbanitas que han decidido levantar su sueño sobre los de otros. Normalmente suele coincidir con un estudio de yoga al que irse de retiro.

Una cosa está clara. Tanta creatividad y talento junto no se podrá oler en el estudio de yoga, por mucho que se estire uno para marcarse una natarajasana. No. No es lo mismo. Qué va a serlo.  

Aquí la muestra.


miércoles, 21 de junio de 2017

El primer Pulitzer

La semana pasada mencionamos que Tracy K. Smith se había hecho este año con el título de Poeta Laureada, sucediendo a Juan Felipe Herrera, el primer poeta latino laureado. Desde 1937 y por iniciativa del filántropo Archer M. Huntington, a él también se debe la creación de la Hispanic Society (Sociedad Hispánica), la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos viene entregando dicho galardón. Por cierto que, casi todos los estados, con la excepción de Massachusetts y Nuevo México, también tienen su Poeta Laureado.

También hace unos días que acaba de salir A Surprised Queenhood  In The New Black Sun: The Life & Legacy Of Gwendolyn Brooks, una biografía escrita por Angela Jackson sobre la poeta, también laureada, y primera mujer de color elegida por la Biblioteca del Congreso como asesora, Gwendolyn Brooks. Y como nuestra querida Gloria Fuertes, cien años hubiera cumplido. Como Gloria venía de familia humilde, y como Gloria, Gwendolyn cantaba a la gente corriente. Y, aunque su poesía no iba especialmente dirigida a un público juvenil, sí que se ocupó, y mucho, de fomentarla en las escuelas con charlas y lecturas de su obra que iba dando por todo el país.

Nacida en Topeka, Kansas, aunque criada en un barrio de Chicago, en Gwendolyn la crítica social y los asuntos raciales supuran. Y no solo se queja de los prejuicios de los blancos, sino que también torpedea a los de la comunidad afroamericana, al constatar en carne propia su preferencia por los miembros de tonalidad más clara. Su poemario Annie Allen la convirtió 1950 en la primera persona afroamericana que recibió el Pulitzer.

Aquí la dejo con uno de sus poemas más celebrados. We real cool (Nosotros, tan chulos). Curiosidad: Como no podía ser menos, este poema fue prohibido en algunos centros por usar la palabra jazz. Por lo visto algunos decidieron que a la palabrita se le veía el plumero y era demasiado sexual.



martes, 20 de junio de 2017

Morfina, por favor

Para los tiempos que corren un grupo musical de rock alternativo. Es poco conocido y debemos rendirle honores por su creatividad, calidad y onírica brillantez: Morphine. Una rara combinación de cantante y bajista, (Mark Sandman toca una guitarra de dos cuerdas), el batería en esta ocasión es Billy Conway, aunque suele ser Jerome Deupree y Dana Collay, saxofón.

Lamentablemente Sandman ya no está con nosotros, pero contamos con su presencia virtual.

Aquí los dejo con You speak my languageHoney White. Para algunos You speak my language cuenta con una de las mejores introducciones de batería en la historia del rock, con permiso del señor Neil Peart. Por cierto, que el documental que Robert Bralver hizo sobre la vida de Sandman, Cure for Pain (Cura para el dolor), de momento está disponible en nuestro querido youtube.

lunes, 19 de junio de 2017

Hoy domingo es el Día del Padre.


Hoy domingo es el Día del Padre. Gracias a Sonora Smart Dodd de Spokane, en el estado de Washington, tenemos fiesta. Y aunque la primera vez que se celebró se debió a los esfuerzos de otra mujer, Grace Golden Clayton allá por 1908 en el estado de West Virginia, (Virginia Occidental), parece que no cuajó hasta 1910, fecha en la que Sonora fue capaz de persuadir a la Spokane Ministerial Association (Asociación Ministerial de Spokane) y a la YMCA (Asociación Cristiana de Jóvenes) de que la proeza de su padre, William Jackson Smart, que crio sin consorte a sus seis hijos, y la de otros tantos padres fuera recordada un 5 de junio, fecha del cumpleaños del señor Smart. Se eligió el 19 de ese mismo mes, para que así los ministros tuvieran tiempo para preparar sus homilías. Por lo visto el Día de la Madre a mediados de mayo les robaba todo su ingenio y llegaban al 5 de junio desfondados. 


Curiosidades. 

  • Fue en 1972 bajo la adminstración Nixon cuando el Congreso aprobó que el Día del Padre fuera una fiesta nacional. 
  • Siempre se celebra el tercer domingo de junio.

jueves, 15 de junio de 2017

kit de inglés 46: a dime a dozen

La entrada del lunes que, entre otras cosas, hablaba de lo que cuesta dar con una idea y llevarla a buen puerto, ha suscitado la expresión de hoy.

A dime a dozen. Versión aproximada de su pronunciación (a dáim a dásen). Aquí dejo la de verdad.

Esta expresión combina un dime, que es la moneda de diez centavos, con dozen (docena), y se podría traducir por nuestras expresiones a montones, a patadas o para parar un tren.

Parece ser que se originó en el siglo XIX, cuando algunos productos como los huevos o los melocotones se vendían por diez céntimos a la docena. El sentido figurado al que nos referimos en la entrada de hoy, muy abundante o extremadamente común, surge a principios del siglo XX.

Aquí dejo la frase.

Billionaires are a dime a dozen in New York (En Nueva York hay billonarios a patadas). 

miércoles, 14 de junio de 2017

El Poeta Laureado este año es...

Para estos tiempos de violencia, noticias como esta siempre son bienvenidas.

La Library of Congress (Biblioteca del Congreso) ya ha anunciado quién ha sido galardonado este año con el título de Poeta Laureado de Estados Unidos (United States Poet Laureate), una suerte de consejero y embajador de la poesía.

La doctora Tracy K. Smith, profesora en la Universidad de Princeton, se convertirá en la vigésimo segunda agraciada con tal distinción. Elizabeth Bishop, Robert Frost Philip Larkin o Yusef Komunyakaa han sido sus influencias.

Desde aquí mis felicitaciones y agradecimiento por su trabajo, por intentar que la dureza del día a día que nos rodea, no acabe fulminándonos.

Aquí la dejo leyéndonos uno de sus poemas.

¿Qué te pone fatal pero está de moda?

Recuerdo que, hace años, tuve un catarro bastante considerable. Era de madrugada, serían más allá de las tres cuando, un ataque de tos, me puso en pie. Ni que decir tiene que, a esas horas, uno es poco menos, al menos en mi caso, que un zombi.

Mi esposo, que todavía andaba trasteando, es un trasnochador innato, en sus ganas de ayudar y supongo que irritado con la sonora intromisión, se le fue la mano con la dosis del jarabito, sirviéndome un extra de dextrometorfano. Debo decir que la tos accedió a marcharse, aunque no recuerdo si fue momentáneamente. Lo que sí recuerdo fue el efecto del medicamento. En el aseo, frente al espejo, me pareció que el cuerpo había ensanchado. La cabeza la veía por lo menos tres veces más grande que la de Marge Simpson, pelo incluido, con ojos a lo Peter Lorre en La Bestia con cinco dedos. La visión atroz me mandó a la cama.

Había tenido una alucinación.


Y esto viene a cuento porque parece que, mientras una parte de Estados Unidos se derrite bajo la heroína, también asistimos a un renacer de las drogas espirituales, sobre todo de la ayahuasca. Utilizada a manera de brebaje por los pueblos del Amazonas es un potente alucinógeno que arranca, según sus practicantes, un poderoso encuentro con uno mismo. Eso sí. Acceder a este nivel de conocimiento es costoso para el bolsillo. Las sesiones grupales rondan unos 500 dólares, (precio que varía según el estado). Y el cuerpo tampoco se va de rositas, ya que hay que someterlo a una cadena de vómitos (un cubo por participante va incluido en el costo) y visiones en las que el ayahuasquero se ve morir antes de alcanzar ese estado de suprema felicidad en el autoreconocimiento.

Me parece una desgracia que, para experimentar, llegar a la naturaleza de uno mismo, haya que pagar un dineral por ponerse malísimo, y, que, por si fuera poco, encima el éxito de la empresa no esté garantizado. No contento con esto el practicante tiene que someterse a un ritual de limpieza la semana previa a la ingesta del preciado té. La dieta excluye, lo han adivinado, alcohol, café, carnes, pescados, azúcares y la sal. Digo yo que será para compensar la broma.

La actividad no está hecha para todos. Por ejemplo, los que tienen la presión arterial alta o están tomando antidepresivos deberían evitarla a toda costa. A veces puede haber diarrea o palpitaciones. En casos extremos se han dado fallecimientos. Por eso, si uno se va a tirar al cubo, es altamente recomendable ponerse en manos de un experto. Un facilitador o chamán que mezcle las cantidades adecuadas de datura (otra planta) en la ayahuasca. El té, sobre todo en la fase inicial, activa la agresividad del que lo bebe (tal vez en parte se deba al tufo y al sabor fermentado, poco atractivos). Un facilitador, preferiblemente con conocimientos de artes marciales por si a alguien se le suben los malos modos, no parece mala idea.

Pocos laboratorios, interesados en las posibles propiedades terapéuticas de la planta, han comenzado a trabajar con voluntarios que sufren de depresión. Pero los exiguos resultados no son nada concluyentes. Y ya sabemos el milagro que salta cuando una sustancia llega a manos de las farmacéuticas...

La abuela está de moda. De momento es un negocio boyante. Ilegal, por supuesto. Los hippies de la costa Oeste la utilizan, también los yuppies en el Este. La gente, sobre todo los con dinero, está intranquila, insegura, aburrida... La genealogía tira y reconforta, no cabe duda. Y si encima es la abuela...

lunes, 12 de junio de 2017

Y Julio César era...

Los efluvios trumpianos de una puesta en escena de Julio César de The Public Theater (Teatro Público del Festival de Shakespeare de Nueva York) no han gustado nada a sus patrocinadores, Delta y el Bank of America. Tanto es así que han retirado su apoyo económico. "De mal gusto", la ha calificado las aerolíneas y "provocadora y ofensiva", según la entidad financiera. Por lo visto el parecido es asombroso: Julio César es rubio, se pierde por las corbatas largas, y su esposa, una mujer vestida a la última, habla con acento eslavo.

Al hijo del perjudicado, Donald Trump Jr., se puede decir que la obrita tampoco es que le haya vuelto loco, porque eso de que a César se lo carguen, atención, spoiler, un puñado de mujeres bravías y los miembros de algunos sectores marginales de la sociedad le debe parecer de lo más inverosímil por no decir una ruindad.

Supongo que Delta y Bank of America habrán echado sus cálculos y habrán llegado a la conclusión de que les salía mejor ponerse de parte del sector que ha apoyado al presidente que del otro. Después de tanto puñetazo aéreo no me extraña que quieran andarse con pies de plomo y no tener que vérselas ahora con tanta daga ropera.

El arte de la ejecución

La ejecución es todo. Solo basta una visita a esos foros de emprendedores donde criaturas imberbes declaran tener ideas que no se arriesgan a compartir por miedo a que se las roben. Los más corridos en la materia ya se lo advierten a estos cuasiembrones: ideas, todas las que quieras. Lo difícil es ponerlas en marcha.

Madoff, por ejemplo, tuvo problemas en ejecutar porque le salió su Harry Markopolos, una especie de Eliot Ness que se encargó de echarle el guante, aunque no sin esfuerzo, ya que la Comisión de Bolsa y Valores no le hacía ni caso, como él mismo señala en su libro No One would Listen, (Nadie quiso escuchar).

El desaparecido Roger Mark Boisjoly, el ingeniero que intentó parar el lanzamiento del Challenger en 1986 y evitar así el desastre, también experimentó esa dejadez tan humana, tan nuestra. Boisjoly intentó ejecutar, pero no lo creyeron. O quizás lo creyeron, pero ya había muchos intereses de por medio: prestigio, presión... tal vez una agria mezcla. A menor escala en el día a día esa impasibilidad se pinta con diferentes caras. El sábado, sin ir más lejos, mi esposo y yo tuvimos ocasión de paladear un churretón de esa indiferencia.

Hace unos tres o cuatro días que en el buzón de casa, sí, los típicos americanos que tienen una varilla roja de metal que, cuando está en lo alto llama al cartero para que se lleve el correo que le guardamos, recibimos un cartelón anunciando una subasta de objetos de arte. Qué alegría. Por fin nos traían algo que proporcionaba placer a los sentidos y que, finalmente, no era una loncha de bacon a la barbacoa, a menos que a alguno de los grandes maestros que nos visitaba le hubiera dado por plasmarla en el lienzo, que nunca se sabía.

Desgraciadamente en esta casa las alegrías nos duran poco y, como somos de temperamento precavido, mi marido me llama pesimista, creo que tiene razón, enseguida nos pusimos a analizar el cartel. Haz y envés.

Análisis tipográfico. ¿Por qué todo estaba escrito en mayúsculas? ¿Por qué tanto subrayado anunciando que contaban con obras de arte nada más ni nada menos que de Pissarro, Manet, Monet, Chagall, Dalí y un largo etcétera? ¿Y por qué recalcaban con tanto ahínco que las obras de arte iban firmadas por el artista y que tenían documentos para probarlo? Eso sí. El anuncio se curaba muy mucho en decir quién era el artista o los artistas que habían firmado la obra. Lo mismo fue Paul, el gasolinero de la Texaco que, con toda seguridad, poco o nada tenía nada que ver con los artistas mencionados anteriormente. Y la definitiva. ¿Por qué este pueblo era el elegido, cuando Sotheby estaba a tiro de piedra?

La inevitable googlada y bingo. La dirección del remitente: una clínica dental. En los foros había voces admitiendo haber sido víctima de un subastador de unos ochenta años, de Nueva Jersey, que, como el del cartelón, (este resultó ser un hombre de unos cuarenta años, gordo y de voz rota de tanto mentir), declaraba que la liquidación de los bienes respondía a una sentencia de divorcio. Cuánto divorcio y amor al arte hay en Nueva Jersey!


Llamamos al Elks Lodge, Orden Benevolente y Protectora de los Ciervos, así se llama la organización que había prestado, mejor dicho alquilado, su local a este timador. Esta fraternidad se toma muy en serio lo de mentir, pero parece que solo entre ellos. Deduzco que el subastador nunca perteneció al club o bien fuera expulsado.

El teléfono lo cogió el camarero que atendía la barra. Aun así le dejamos con la advertencia.

La policía fue el siguiente paso. Tomaron nuestros datos y un lo notificaré a mi superior nos despidió. Como no existe el libre albedrío y lo íbamos a hacer igual, allá que te fuimos. Eso sí. Para darle gusto al destino, íbamos pertrechados hasta los dientes de pequeños papelitos adhesivos arrancados de un bloc minúsculo en los que anotamos esta subasta es una estafa para alertar y ser posible disuadir a los posibles compradores.

Llegamos tarde. La subasta había comenzado. Afortunadamente no había muchos interesados en pujar por los bienes de los divorciados, pero el hecho de encontrarnos unos cuantos en la sala, casi todos gente mayor, a ellos suelen ir dedicadas estas fechorías, nos encorajinó aún más.

¿Qué hacer? ¿Entrar? ¿Quedarnos a la puerta con el fin de no ser descubiertos? ¿Colarnos uno de nosotros y pretender que éramos un comprador más? ¿Quizás elegir, de entre los que aún iban llegando, a uno, tal vez dos, para que repartieran las notificaciones?

Pero como bien sabemos, el mundo nunca da facilidades para abortar maldades. El subastador, aquel encantador de serpientes, qué manejo de la Gemología, en especial el jaspe, iba con sus cómplices, otros pujadores de hombros anchos y presencia intimidatoria que también hacían las veces de transportistas y que supongo servían para convencer a algún vejete en caso de que quisiera dar marcha atrás. Identificamos un par de ellos pero, como en el oeste, no sabíamos de cuántos hombres estábamos hablando.

Supongo que al lector le gustaría saber cuál fue el desenlace, pero esto es solo una idea. Aquí, lo que de verdad importa, es su ejecución.

domingo, 11 de junio de 2017

Digno hijo de doña Baldomera

Hoy domingo sale en HBO, una plataforma de canales que se emite por televisión por cable o satélite, la película The Wizard of Lies (El mago de las mentiras), dirigida por Barry Levinson. La conocida Rain Man, por ejemplo, es de su factura.

Robert De Niro nos trae la vida de Bernie Madoff, aquel defraudador que, si le acompaña la salud, podrá volver a pisar la calle en el año 2139. Michelle Pfeiffer hace de su media naranja interpretando a Ruth Madoff. 

Y me pregunto yo que, si doña Baldomera, la hija de Larra desgraciadamente conocida por levantar un nuevo caso de picaresca en nuestra querida España, estuviera vivita y coleando, no se sentiría molesta por la fama que este Madoff, (el nombre no le podía venir mejor, por cierto, ya que made off significa se dio a la fuga con algo robado), se ha llevado a su costa.

En Estados Unidos muchos creen que fue él el inventor de semejante práctica. Los más ilustrados como mucho son capaces de remontarse a Charles Ponzi, un italiano nacido en la ciudad de Lugo. Desde luego, las Spanish connections son asombrosas.

En fin, esperemos que, aunque solo sea un par de segundos, en la pantalla, por supuesto, Madoff se acuerde de su legítima madre: doña Baldomera.

viernes, 9 de junio de 2017

Kit de inglés 45: Washington read

Esta semana hablábamos del nuevo libro de Al Franken y comentábamos que Ted Cruz, uno de los retratados, seguramente lo había leído o, como mínimo, se habría paseado por sus páginas.

 A esa presión por ser el primero en leerlo y buscarse en el libro de otros para ver cómo quedamos, se denomina Washington read. Una pronunciación aproximada: Guáshington riiid. Literalmente una lectura de Washington. Requisito fundamental para que uno pueda apropiarse del término: Que el trabajo le salga por las orejas. Si esta condición no existe, no opta al Washington read

Por cierto, que hay autores con muy mala uva que omiten los índices alfabéticos. Y, por supuesto, tenemos el clásico yo me lo leo por ti y te hago un resumen. Y Amazon creo que también les ahorra el marrón a los políticos de tener que ir a la librería más cercana en busca del exabrupto perdido.

Una frase.

I gave it the Washington read (Lo miré por encima al estilo Washington). 

jueves, 8 de junio de 2017

¿Qué es energía?

Seguimos de estrenos. Esta vez le toca a Alan Alda. Quizás así, a bote pronto, no seamos capaces de poner nombre al rostro, pero si digo que era el capitán Pierce, uno de los cirujanos de la serie televisiva M*A*S*H, los de mi edad seguro que inmediatamente lo recordamos. 

Y lo que son las cosas. Fuera de escena Alda sigue gravitando alrededor del mundo de las ciencias. Ya su padre quiso que el hijo fuera, precisamente, doctor, pero a él lo que le iba era el plató. Fue en 1993 cuando su relación con la ciencia se hizo más estrecha. PBS, la televisión pública, le ofreció presentar un programa, Scientific American Frontiers, (Fronteras Científicas Americanas), en el que entrevistaba a una figura relevante de este mundo. Y allí se quedó. La serie ya ha terminado, pero él continúa apoyando la labor de las ciencias y abogando por la accesibilidad de nosotros los civiles a ese mundo, tan distante a veces.

Desde la Universidad de Stony Brook, en Nueva York, Alda trabaja incansablemente por mejorar la comunicación entre ambas partes, los científicos y el resto. Su preocupación por esta accesibilidad y comprensión de las ciencias es tanta, que incluso convoca un concurso en el que los miembros del jurado son niños de once años que eligen, entre las propuestas enviadas, la más comprensible. El reto de esta edición era responder esta preguntita: ¿qué es energía?

Sobre el papel, Alda acaba de plasmar esta preocupación por hacer las ciencias comprensibles en su libro If I Understood You, Would I Have This Look On My Face? Si me estuviera enterando, ¿pondría esta cara?

Esfuerzos como este se agradecen. 

martes, 6 de junio de 2017

Que soy claustrofóbico. Pues te aguantas...

Evergreen State College otra vez. Nadie sabe lo que está pasando ahí. Locura por descontado. El Día de Ausencia se ha convertido en el Día Después de Presencia, pero solo en la oficina del presidente, el doctor George Bridges.

Hasta allí se fueron a protestar y a acorralarlo, con escupitajos grotescos que fluctuaban entre el What the fuck are you gonna do? (¿Qué coño vas a hacer?) o un baja las manos. Pero tres de mis favoritos sin duda fueron la respuesta que se lleva el presidente al decir que sufre de claustrofobia, así aprendes lo que tienen que aguantar las embarazadas, la de la estudiante, por llamarla de alguna manera, que exige que se la excuse por no haber entregado sus tareas ya que, como se ve, solo ha podido emplearse a fondo en la oficina del rector y la del estudiante con hambre voraz, que ya que se pone a pedir una compensación por el mal rato que les está haciendo pasar, pide gumbo, un plato típico de Luisiana que tiene varias versiones, pero me temo que este alumno solo se conformará con la cara.   

En esto se resume la educación de algunos. En un te mangoneo porque puedo y en un te fastidias que no me llevo los deberes a casa. Y no te olvides de mi sobresaliente, ¿eh, Georgie?

Por cierto que, para gustarse más, han decidido colgarse en youtube. Aquí los dejo. Marinándose en su gumbo (minutos 11:41-14:24). 


lunes, 5 de junio de 2017

¿A Ted Cruz no le hace ninguna gracia...?

Menos mal que tenemos a Al Franken, el político que humaniza con sus sátiras y su buen humor el zarrapastroso mundo del yo no he dicho eso. 

Normalmente son los demócratas, un punto más si son de origen judío, los que suelen tener mejor sentido del humor. A Al Franken, de profesión actor, escritor, humorista, (es especialmente conocido por su participación en el espacio humorístico Saturday Night Live)y político, es senador por el estado de Minesota aunque nació en Nueva York, le pasa justamente esto, y no sienta bien en las líneas republicanas. Y ha vuelto a hacer que se atraganten con una nueva publicación: su libro de memorias, Giant of the Senate, Gigante del Senado.


A los odiados de años anteriores a las elecciones presidenciales del 2016, Bush no podía faltar, podemos imaginarnos quiénes son los elegidos para la temporada. A Ted Cruz le tiene guardado un pedacito muy especial en su corazón. Tóxico o el Dwight Schrute del Senado, son algunos de sus apelativos cariñosos.

A Cruz no le ha gustado nada. Seguro que, por lo menos, se habrá leído los halagos para poder decir que el libro es obnoxious and insulting (repulsivo e insultante). 

Lo dicho. Qué poco sentido del humor tienen algunos... 

domingo, 4 de junio de 2017

¿Por qué no se van?

Mientras algunos se entretienen en pintar murales racistas en la casa del baloncestista Lebron James, y otros, amantes más sofisticados de las artes decorativas, nos cuelgan una soga en el Museo Nacional de Arte y Cultura Afroamericana en Washinghton, en el otro Washinghton, el que está en la costa oeste, en concreto en Evergreen State College, probablemente la universidad más progre de este país, se celebró, o al menos lo intentaron, un día de justicia racial.

La propuesta instaba a que la presencia blanca fuera inexistente durante un día, una forma para concienciar al público contra el racismo. Esta propuesta tomaba como punto de partida una representación teatral de 1966, Day of Absence, Día de ausencia, de Douglas Turner Ward, obra que se viene haciendo anualmente en la universidad. La obra, una de las más importantes de la época, se regodea a manera de sátira con la misteriosa desaparición en una ciudad sureña de todos sus habitantes negros.

Pues bien, este año han cambiado las tornas, y ahora los que se van son los blancos. Ni que decir tiene que a algunos, incluidos profesores de la propia universidad, no les ha gustado nada esta iniciativa e incluso se han sentido intimidados y amenazados por la agresividad con la que, al negarse a abandonar el campus, según ellos, se ha llevado a cabo la invitación.

Y estos profesores no son los únicos. Sin ir más lejos, a mi dentista, que es de tradición moiseica, la idea le repugna. Y un día sin hispanos, ¿eh? ¿Y qué tal sin chinos?, se queja. Pero no se atreve a decir lo que realmente la mortifica: que si la propuesta hubiera salido de los blancos, inmediatamente nos hubieran colgado el sambenito de racistas. Habrá que atenerse a la obra entonces.  

viernes, 2 de junio de 2017

Kit de inglés 44: masstige

Hoy una palabra compuesta para nuestra locura consumista. Masstige. Una combinación entre mass market (mercado de masas) y prestige (prestigio). La pronunciación sería algo parecido a mastích.

El prestigio que da llevarse al cuerpo un sándwich de, pongamos un ejemplo, un Rodilla, donde encontramos sándwiches que parecen de autor, los precios también respaldan esa apariencia, en lugar de tirar de máquina expendedora, ya que el presupuesto, aunque quisiéramos degustar dicho bocado en mejor casa, a ser posible de chef estrellado, no nos da para más. Es decir, se nos vuelve a plantear una situación de quiero y no puedo

Parece ser que la palabra salió en la década de los 90, pero fueron Michael Silverstein y Neil Fiske los que popularizaron el término con un artículo de 2003 en el Harvard Business Review titulado Luxury for the Masses (Lujos para las masas). 

Y la frase. 

Starbucks is a masstige brand (Starbucks es una marca que ofrece prestigio para las masas)