lunes, 14 de noviembre de 2016

En Estados Unidos, ¿hay gitanos?

Virginia Pritchard, Sue Spiller, Gertrude Watson
Elvis y Bill Clinton llevan sangre gitana. Aunque parezca extraño, puede haber casi un millón de gitanos que viven en Estados Unidos, pero la mayoría lo desconoce.

Existen distintos grupos.

Los Rom llegaron de Serbia, Rusia, Austria y Hungría a principios de 1880. Su entrada se frenó hacia 1914, al dar comienzo la Primera Guerra Mundial. Los Rom se dedicaban principalmente a arreglar objetos de cobre y a la reparación de maquinaria industrial.

Los Ludar son los llamados "gitanos romaní". Como los Rom, también vinieron en idénticas fechas aunque la mayoría procedía de la zona noroeste de Bosnia.

Su especialidad era ir de sitio en sitio con sus animales, normalmente osos y monos, pasando la bandeja o el gorro. Muchos de ellos se instalaron en Queens en Nueva York y en Chicago, aunque entre 1925 y 1939 se les desalojó de ambos lugares por las precarias condiciones en las que se encontraba su barriada.

Los Romnichels son de origen inglés. Llegaron antes a Estados Unidos, allá por 1850. Estos se dedicaban a los caballos de tiro y al comercio de caballos. Tras la Primera Guerra Mundial y la redundancia del caballo en la agricultura, encontraron trabajo como cesteros y en la fabricación de muebles. También alguno que otro se recicló, principalmente las mujeres, dedicándose a la lectura de la buenaventura.

Los Black Dutch (Holandeses negros). Oriundos de Alemania, su número es bastante reducido.

Finalmente también existe representación de los Hungarian Gypsies (gitanos húngaros). La mayoría se dedicaba a la música, especialmente al violín y al címbalo. Como los Rom y los Ludar se establecieron en Estados Unidos a comienzos de 1880.

En un país donde existen tantas voces, la del pueblo gitano apenas se oye. Afortunadamente en 1997 su situación mejoró un poco. En Nueva Jersey se les permitió el nomadismo, al tiempo que se admitió la representación de su etnia en el Consejo Conmemorativo del Holocausto.

Y sí. Elvis por lo visto era Black Dutch. Bob Dylan fue a verlo y de la visita salió I Went To See The Gypsy (Fui a ver al Gitano). Por lo visto el Gitano no debió servirle de mucha inspiración porque la pieza es, simplemente, infumable. Da gusto ver que, los laureados, también dan patinazos con estos gallos.

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