viernes, 20 de marzo de 2026

Kit de inglés 433: walking papers

Y aprovechando la restructuración laboral que nos está trayendo la inteligencia artificial, una de despidos con walking papers. Literalmente "papeles andantes" y que podríamos traducir por carta de despido.        

https://www.loc.gov/

Pronunciación magullada: "guóqin peípers". Y la buena con Sir Lawrence, maestro del soul.  

Parece ser que esta forma ya se registra en los años 20 del siglo XIX.

Para los interesados, una entrada similar aquí

Frase:

He got his walking papers.

Le dieron la carta de despido.

viernes, 6 de marzo de 2026

Kit de inglés 432: the whole nine yards

Esta semana una de distancias con the whole nine yards, literalmente "las todas nueve yardas", y que podríamos traducir por ir o llegar hasta el final

Pronunciación a medio camino: "de jóul náin yaaards". Y la buena aquí, en esta absurda comedia.

Parece ser que es en 1956 la revista Kentucky Happy Hunting Ground la que recoge por primera vez, de manera escrita.

www.loc.gov

Aunque su origen es desconocido. Algunos dicen que sale del mundo sartorial. Nueve eran las yardas que necesitaban los sastres para hacer un traje. Otros dicen que sale del mundo marítimo, en concreto del velamen. Y los hay que lo cementan en el mundo de la construcción. Por lo visto también son nueve yardas, esta vez cúbicas y de cemento, las que se metían en la hormigonera para afrontar grandes construcciones.    


domingo, 1 de marzo de 2026

La pasta no engaña

Hace unos meses el periódico The Guardian publicaba un artículo sobre la creciente oleada de clérigos cristianos blancos que buscan ocupar cargos políticos en Estados Unidos. Lo curioso de esta oleada es que no es republicana, si no demócrata. A estos jóvenes clérigos les parece que el presidente los ha traicionado y que su administración solo responde al valor del dinero. Dicho artículo me ha recordado que, hará unos tres años, vi una charla del profesor de Religión Randall Balmer para presentar su libro, Bad Faith: Race and the Rise of the Religious Right. Mala fe: raza y ascenso de la derecha religiosa. El profesor habló de muchas cosas, pero una que recuerdo con especial avaricia fue su afán por descubrirnos cómo se fraguó la idea de usar el aborto como arma arrojadiza para llevarse de calle al votante estadounidense, y, de paso, hacer algo de caja. 

Coincidió el profesor con los creadores de tan fantástica obra en una sala de conferencias de un hotel de Washington. Por lo visto unos cuantos simpatizantes de la derecha religiosa estaban reunidos allí para celebrar los diez años de Ronald Reagan en la presidencia. Balmer no perdió el tiempo y enseguida se puso a hablar con uno de los participantes en dicha celebración, Paul Weyrich, de la Heritage Foundation. En un momento de la conversación, Weyrich le señaló al académico que la "derecha religiosa no se organizó en respuesta a la decisión Roe contra Wade del 22 de enero de 1973". Es más, muchos de sus integrantes incluso estaban a favor de legalizar el aborto. De hecho, en los años 70 del siglo pasado, los teólogos del evangelismo eran incapaces de decidir si el aborto era cuestión moral. Algunos datos: en 1970 la United Methodist Church solicitó la legalización del aborto. En 1971, en la Convención Southern Baptist, también se pide su legalización. Y en las convenciones posteriores de 1974 y 1976 se vuelve a pedir. Pero la mano, la mano del dinero fue la que les hizo cambiar de parecer... Weyrich se sinceró con el profesor: fueron los impuestos. 

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El origen del rechazo al aborto hay que buscarlo ni más ni menos que en la segregación racial en las escuelas. Como era difícil, si no imposible, argumentar que las escuelas privadas segregadas, esto es, escuelas en las que no se admitían estudiantes de color, eran instituciones benéficas, y, por tanto, entidades con derecho a exención fiscal, se recurre al derecho a la libertad religiosa, que, aunque no les da subvenciones estatales, por lo menos las exime de pagar impuestos. 

Pero como quedarse sin la ayuda estatal escocía y comprendieron que la defensa de la segregación en algún momento se les haría causa perdida, se dieron prisa por encontrar otra razón homogeinizadora que les garantizara el voto republicano entre los evangélicos, y, por tanto, asegurara los dineritos. La encontraron en los católicos, apostólicos y romanos, los cuales les entregaron su oposición al aborto. La pasta. La pasta no engaña. 

domingo, 8 de febrero de 2026

Voces del pasado

Damos señales de vida... con humor. Conjuramos para ello a una figura hace tiempo olvidada. Se trata de Petroleum Vesuvius Nasby (Petróleo Vesubio Nasby), personaje satírico creado por el periodista David Ross Locke. Aunque Locke nació en el estado de Nueva York, desarrolló su carrera profesional en Toledo, Ohio, lugar desde el que dirigía el Toledo Blade, (La espada de Toledo), un periódico de su propiedad. Fue durante la Guerra de Secesión cuando su personaje toma impulso: un gandul devoto del güisqui que apenas sabe escribir, y que siempre se muestra sentencioso y portador de la verdad absoluta sin serlo.

Cortesía loc.gov/
Locke, sentado con las manos cruzadas.

A Nasby se le considera el álter ego de Locke, entre otras cosas porque los dos eran demócratas copperhead, literalmente serpiente cabeza de cobre, y es venenosa, término que servía para denominar a todos aquellos demócratas que se oponían a la Guerra de Secesión.

 Por lo visto, el propio Abraham Lincoln disfrutaba enormemente la lectura de sus misivas, recordemos que el presidente era republicano. Su buen amigo Thomas Nast le ilustró unas cuantas cartas. Entre sus conocidos se encontraba otro presidente republicano, Rutheford B. Hayes, nativo de Ohio. También tenía amistad con Twain. Y también debió ser amigo de George Washington Cable, para algunos creador de la novela sureña, pues en una carta a Twain le menciona el alcoholismo (real) de Locke.