martes, 7 de noviembre de 2017

Dar el golpe

Con Puigdemont en Bruselas me he acordado de Herman Lamm.  A este personaje, de nacimiento alemán pero de adopción estadounidense, se lo conoce por habernos traído las técnicas más modernas en lo que se refiere al mundo de los atracadores a sucursales bancarias. Las técnicas del Barón, ese era su título honorario, eran tan rompedoras, que incluso los chorizos de hoy, los más refinados, seguro que se han leído o han oído hablar de su Método. Él trajo profesionalidad a la práctica. Y es que los asaltabancos del momento antes de que irrumpiera él, eran un atajo de principiantes de mucho músculo pero poca sesera y, por tanto, con muchas posibilidades de fracasar en su intento.

Pero el ojo del Barón, entrenado en la Primera Guerra Mundial, se dio cuenta enseguida. Disciplina y una correcta preparación para dar el golpe. Nada de improvisar. En un cuerpo bien organizado, que estudiara de cerca los movimientos y costumbres del objetivo, residía la clave del éxito. Eso de dibujar en el suelo el plano del edificio a expoliar que tantas veces hemos visto en las pelis, ya lo gastaba Lamm.

La escapada también se pensaba a conciencia. Le gustaba contar con conductores de coches de carreras a los que obligaba a practicar rutas alternativas en caso de que la ruta seleccionada por algún motivo no fuera viable. Dígase el típico corte de carretera o la obra inoportuna. Y memorizar la carretera. También les obligaba a sus conductores a que llevaran consigo un cronómetro y los mapas que les dibujaba. Los coches eran el último grito, igual que las armas con las que entraban a la sucursal. Una lanza en su nombre: era de los que preferían evitar la violencia, pero si se daba el caso, sus hombres actuaban pertrechados bajo chalecos antibalas de la época, hechos a base de sedas. Más de un millón de dólares de la época (1930) se llevaron él y su banda. Pero tantas veces fue el cántaro a la fuente (en varias ocasiones degustó las rejas) que al final, como él mismo reconoció, "con la ley de la probabilidad a uno le toca perder". Al final la inevitable rueda pinchada le entregó a los brazos del suicidio. Afortunadamente, desde el exilio, uno siempre puede confiar en los taxis.
 

4 comentarios:

  1. Mercedes, ¿cómo se ve el tema catalán por esos lares? Me refiero más al americano medio informado (la ambigüedad es buscada a propósito ) . Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Difícil tomarle el pulso. Voces como la de Stephen Colbert, el presentador del Late Show en CBS, que en su momento se burlara de la administración Bush, defiende la independencia catalana, argumentando que “Nada mejor para recordarnos que estamos frente a una democracia, que cuando se mete en la cárcel a los que fueron elegidos en las urnas”. “Nothing says democracy like jailing everyone the people elected”. Y Colbert cuenta con unos tres millones de televidentes. Y no todos son demócratas. Un 17% se declara de ideología republicana. Aquí dejo el video para los que saben inglés.

      https://www.youtube.com/watch?v=jyHNcTS_LBo

      Saludos

      Eliminar
  2. Difícil tomarle el pulso. Voces como la de Stephen Colbert, el presentador del Late Show en CBS, que en su momento se burlara de la administración Bush, defiende la independencia catalana, argumentando que “Nada mejor para recordarnos que estamos frente a una democracia, que cuando se mete en la cárcel a los que fueron elegidos en las urnas”. “Nothing says democracy like jailing everyone the people elected”. Y Colbert cuenta con unos tres millones de televidentes. Y no todos son demócratas. Un 17% se declara de ideología republicana. Aquí dejo el video para los que saben inglés.

    https://www.youtube.com/watch?time_continue=2&v=jyHNcTS_LBo

    Saludos

    ResponderEliminar
  3. A mi me ha dejado de piedra lo de los chalecos antibalas...de sedas? Su preparación era completa.

    ResponderEliminar